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 La obesidad infantil en España... un problema creciente del que sabemos poco. Volver al índiceÍndice de noticias
 
 

 01/10/2013

 

 

 


Los estudios de sobrepeso y obesidad infantil en España son relativamente recientes y no muy grandes en número. Para revisar los datos que ofrecen, hemos revisado los estudios más destacados, llamándonos la atención las enormes diferencias existentes entre unos y otros...


 

 

 
 
 
 
El exceso de peso en los más jovenes... un problema de salud pública.
 
Los datos estadísticos revelan en los últimos años un deterioro paulatino de la calidad de la dieta ingerida en toda Europa así cómo una insuficiente práctica de la actividad física. De este modo, en las tres últimas décadas se ha producido un fuerte aumento del sobrepeso y la obesidad en el conjunto de la población de la Unión Europea. La consecuencia que cabe esperar de todo ello en un futuro cercano es el aumento de las enfermedades crónicas, lo que se traducirá en una reducción de la esperanza y la calidad de vida.
 
La obesidad y el sobrepeso presentes durante la infancia y la adolescencia pueden ser causa de hipertensión y complicaciones vasculares en etapas vitales posteriores, pudiendo contribuir asimismo a la aparición de trastornos locomotores, complicaciones respiratorias, inmunológicas y gástricas así como a diferentes alteraciones de la conducta como la merma de la autoestima y otros conflictos que pueden abocar al niño o al joven al fracaso escolar.
 
Es necesario tener en cuenta que la detección precoz de la obesidad constituye un elemento importante en la prevención de la morbilidad y mortalidad de la población adulta, requiriendo un enfoque multidisciplinario encaminado a modificar los factores que rigen los estilos de vida (1).
 
Ciertamente, en las investigaciones de carácter epidemiológico es habitual utilizar cuestionarios que recogen la talla y el peso. El índice de masa corporal (IMC) que se calcula a partir de estos datos autodeclarados, se utiliza después para estimar la prevalencia de sobrepeso y obesidad a nivel poblacional (2). En España, las Encuestas Nacionales de Salud (3) publicadas con desigual periodicidad entre 1987 y 2006, utilizan este procedimiento que, en principio, resulta más sencillo y económico que un estudio antropométrico a gran escala.
 
Sin embargo, la inexactitud de los datos auto-referidos puede sesgar el resultado de la evaluación nutricional (4), por lo que resultaría de interés analizar la concordancia entre estos últimos y los datos objetivos obtenidos mediante antropometría. De hecho, en España son pocos los estudios que hayan realizado una medición física del peso y la estatura para estimar la magnitud del problema (5).
 
Preocupa la obesidad... pero los Estudios no dan datos parecidos.
 
Llama la tención la enorme diferencia entre los datos ofrecidos por unos estudios y otros, tanto en cifras totales como refiriéndose exclusivamente a obesidad o a sobrepeso. Así, en lo que se refiere a la suma de obesidad y sobrepeso (que denominamos exceso de peso) las mayores cifras se obtienen en el estudio Aladino (45.2% de la población muestreada) frente al 26.3% (cifra más reducida) ofrecido por el estudio Enkid de 2005. La diferencia de años entre un estudio y otro puede ser la primera explicación, pero cuando comparamos los resultados obtenidos en estudios coetáneos hallamos también diferencias bastante importantes: un 38.28% de diferencia entre los del estudio Aladino (45.2%) y los de la Encuesta nacional de salud de 2012 (27.9%).
 
Si revisamos los datos entregados exclusivamente para sobrepeso, las cifras máximas corresponden de nuevo al estudio Aladino (26.1%) y las más reducidas al estudio Enkid (12.4%), diferencia que, de nuevo, parece estar apoyada en el paso de los años de un muestreo a otro. Sin embargo, entre estudios similares realizados en el mismo año, también se siguen observando esas diferencias significativas: del 26.1% como cifra máxima ya citada al 18.3% (Encuesta nacional de salud 2012), lo que supone una diferencia del 29.88% entre ambos datos.
 
En el caso de la obesidad, el máximo corresponde de nuevo al estudio Aladino (19.1%) y el mínimo al estudio Thao (8.3%). Entre estudios coetáneos, la diferencia que surge oscila desde el 19.1% citado hasta los 9.6% de la encuesta nacional de salud 2012. Eso significa una diferencia entre ambos estudios del 49.7%. Si repasamos estos datos, observaremos que las tasas más elevadas de exceso de peso total, de obesidad y de sobrepeso corresponden siempre al estudio Aladino.
 
Ya en el año 2006, Marrodán et al (6) en un artículo publicado en Anales de Pediatría llamaron la atención sobre la necesidad de unificar los criterios diagnósticos de la obesidad infantil si se pretende conocer tanto la variación poblacional de este fenómeno como la evolución secular de su prevalencia. 
 
 
CONCLUSIONES
 
De acuerdo a los datos presentados en esta revisión, reiteramos la importancia de establecer un acuerdo para efectuar estudios rigurosos, con una metodología claramente establecida y que pueda ser replicada. Siendo la prevención de la obesidad un aspecto fundamental de la promoción de la salud, es imprescindible dedicar los recursos necesarios a efectuar estudios que, en primer lugar, estén basados en mediciones antropométricas directas realizadas por personal debidamente entrenado y capacitado para ello. Asimismo, es necesario que se apliquen criterios diagnósticos consensuados que de una vez por todas faciliten el contraste regional, internacional y secular de las cifras de sobrecarga ponderal en la infancia. De otro modo no será posible conocer realmente cual es la magnitud y la evolución del problema.
 
 
Bibliografía.
 
1. María Margarita Carmenate Moreno; María Dolores Marrodán  Serrano; María Soledad Mesa Saturnino; Marisa González Montero de Espinosa; José Antonio Alba Díaz. Obesidad y circunferencia de la cintura en adolescentes madrileños. Rev Cubana Salud Pública 2007; 33(3):0.
2. Stommel M, Schoenborn CA. Accuracy and usefulness of BMI measured based on self-reported weight and height: findings from the NHANES&NHIS 2001-2006. BMC Public Health 2009; 9: 421.
3. Encuestas Nacionales de Salud de España (ENS) 1987, 1993, 1995, 1997, 2001, 2003, 2006.Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Gobierno de España.
4. María Dolores Marrodán, Jesús Román Martínez-Álvarez, Antonio Villarino, Irene Alférez-García, Marisa González-Montero de Espinosa, Noemí López-Ejeda, María Sánchez-Álvarez, María Dolores Cabañas. Utilidad de los datos antropométricos auto-declarados para la evaluación de la obesidad en la población española; estudio EPINUT-ARKOPHARMA Nutr Hosp. 2013; 28:676-682.
5. Sánchez-Cruz JJ, Jiménez-Moleón JJ, Fernández-Quesada F, Sánchez MJ. Prevalence of Child and Youth Obesity in Spain in 2012.Rev Esp Cardiol. 2013 May;66(5):371-37.
6. Marrodán MD, Mesa MS, Alba JA, Ambrosio B, Barrio PA, Drak L, Gallardo M, Lermo J, Rosa JM, González-Montero M. 2006. Diagnosis de la obesidad: actualización de criterios y su validez clínica y poblacional. An Pediatr, 65(1): 5-14.
 
 
 
- Lea el Estudio completo en:
 

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Asociación Científica no lucrativa. Fundada en 1986.
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