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Noticias de la Sedca > Aumentar el consumo de fibra prolonga la supervivencia tras un infarto de miocardio.
 Aumentar el consumo de fibra prolonga la supervivencia tras un infarto de miocardio. Volver al índiceÍndice de noticias
 

Image courtesy of Serge Bertasius Photography/ FreeDigitalPhotos.net

 

 16/05/2014


Investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard han unificado dos macro-estudios estadounidenses realizados en profesionales sanitarios sacando resultados que asocian el consumo de 6 o más porciones diarias de fibra dietética con un 25% menos de riesgo de padecer un segundo evento cardiovascular en personas infartadas.


 

Actualmente en España, la incidencia de infarto de miocardio (ataque de corazón) se estima en 200 nuevos casos cada año por cada 100.000 habitantes varones y 50 casos por cada 100.000 mujeres. En total se estima que cada año fallecen por esta causa unas 140.000 personas y 5 millones son hospitalizadas (lo que supone el 15% del gasto sanitario total del país) (1).

 

De seguir este ritmo, según los expertos, en 2022 se alcanzarían los 523 y 232 casos por 100.000 habitantes respectivamente. Esto ha podido ser calculado por medio de un nuevo sistema predictivo denominado “Cassandra”, que ha sido desarrollado por investigadores del Instituto de Investigaciones Médica del Hospital del Mar (Barcelona, España) (2). Para situar el contexto español cabe reseñar cifras como las del conjunto de Europa donde se promedian unos 300 nuevos infartos por cada 100.000 habitantes y por año, en Japón no llegan a 100 nuevos casos y los estadounidenses se llevan la palma con 600 nuevos casos anuales por cada 100.000 habitantes.

Sin embargo, tal como informa el Instituto Nacional Estadounidense del Corazón, Pulmones y Sangre (National Heart Lung and Blood Institute), son muchas las personas que sobreviven a un infarto de miocardio agudo y viven una vida activa y plena con sólo realizar ciertos cambios en su estilo de vida (3):

  • Llevar una dieta saludable
  • Realizar actividad física moderada pero continua
  • Dejar de fumar
  • Tomar determinados medicamentos para controlar la presión arterial y el colesterol disminuyendo así el esfuerzo del corazón-
  • Asistir a algún programa de rehabilitación cardiaca.

Dentro de las recomendaciones dietéticas que se les da a las personas infartadas, uno de los puntos clave es el de elevar el consumo de fibra dietética. Por ello, investigadores del Departamento de Epidemiología Nutricional de la Escuela de Salud Pública de Harvard (Boston, EE.UU.) han realizado un estudio encaminado a determinar el consumo de fibra recomendable para aumentar la supervivencia a largo plazo de las personas infartadas.

 

Un estudio epidemiológico en profesionales de la salud

swiss cheap replica watchesLos datos empleados en esta investigación pertenecen a dos macroestudios prospectivos denominados “The Nurses’ Health Study” (Estudio sobre la salud de las enfermeras) y “The Health Professionals Follow-Up Study” (Estudio de seguimiento de los profesionales de la salud). Ambos trabajos se complementan dado que, el primer, sólo recogía datos de mujeres de 30 a 55 años y el segundo, sólo de varones de 40 a 75, todos ellos trabajadores del sistema de salud estadounidense. Hay que reseñar que excluyeron de la muestra a cualquier trabajado que ya hubiera tenido cualquier evento cardiovascular previo al inicio del estudio. A todos los participantes se les realizó encuestas de alimentación, actividad física, hábitos de vida, etc. y, posteriormente, se realizó un seguimiento de su salud durante 9 años.

En total, los investigadores recabaron información sobre el consumo de fibra de de 121.700 enfermeras y 51.529 varones profesionales de la salud a los que se dividió en 5 categorías de ingesta que iban desde ninguna porción de fibra al día hasta 6 o más.

en tres ocasiones durante esos dos años (al comiendo, en medio y al final). A su vez, detectaron todos los casos de infarto de miocardio tanto si fueron fatales como si no. El trabajo ha sido recientemente publicado en la prestigiosa revista médica “British Medical Journal (BMJ)” (4).

Del total de participantes, 1.840 varones (3.57%) sufrieron un infarto durante esos nueve años pero sobrevivieron y de las mujeres 2.258 (1.86%) padecieron un infarto no letal. Con respecto a los fallecidos por esta causa, se registraron 451 varones y 682 mujeres que, en conjunto, no superan el 5% de la muestra inicial.

 

Resultados que alientan a aumentar el consumo de fibra en la alimentación

Tras el análisis estadístico de los resultados, los investigadores pudieron comprobar que las personas infartadas que consumían mayor cantidad de fibra (6 o más raciones diarias), tuvieron un 25% menor riesgo de morir por cualquier causa en esos nueve años posteriores comparados con los que tenían la menor ingesta. Respecto al riesgo de morir por otro evento cardiovascular (cardiaco, cerebrovascular, etc.), el primer grupo también mostró reducido su riesgo en un 13%.

Para hacer un análisis más exhaustivo de la situación, los investigadores repitieron en análisis dividiendo a los participantes en función de la fuente alimentaria de la que provenía mayoritariamente su consumo de fibra: cereales, frutas o verduras. Curiosamente, tan sólo la fibra de origen cereal se asociación con una mayor supervivencia a largo plazo.

Los autores del trabajo opinan que es interesante que sus resultados se difundan entre médicos y pacientes dado que, según han podido comprobar, las personas infartadas depositan un exceso de confianza en su medicación descuidando, a menudo, la alimentación y el estilo de vida. Según los expertos, esto aumenta enormemente su riesgo de sufrir un nuevo evento que podría ser mortal.

 

Recomendaciones dietéticas de fibra

De acuerdo con las Guías Alimentarias para los Estadounidenses elaboradas por el  Departamento de Agricultura y el de Salud y Servicios Humanos de su Gobierno, el consumo mínimo diario debe ser de:

  • Mujeres: 25 gr / día.
  • Varones: 38 g / día.

Según sus últimas Encuestas Nacionales de Salud y Nutrición, sólo el 5% de su población seguiría estas recomendaciones.

En España se recomienda una ingesta diaria de 25-35 gr con una proporción de fibra insoluble y soluble de 3:1. Relativizado al total de la ingesta calórica, el consumo de fibra debería corresponder a 14g por cada 1000Kcal y debería provenir de diversas fuentes alimenticias. La situación en nuestro país tampoco es alentadora ya que, según la última Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (ENIDE) realizada entre 2009-2010 (5), la población de media sólo consume 17-21 gr diarios de fibra.

 

Referencias:

1.- Andrés et al. Mortalidad a largo plazo y reingreso hospitalario tras infarto agudo de miocardio: un estudio de seguimiento de ocho años. Rev Esp Cardiol, 2012; 65 (5): 414-420.

2.- Grau et al. Validation of a population coronary disease predictive system: the CASSANDRA model. J Epidemiol Community Health, Marzo 2014.

3.- National Heart Lung and Blood Institute. Health Topics - Life after a Hearth Attack. http://www.nhlbi.nih.gov/health/health-topics/topics/heartattack/lifeafter.html

4.- Li et al. Dietary fiber intake and mortality among survivors of myocardial infarction: prospective cohort study. BMJ, Abril 2014.

5.- Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). “ENIDE: Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (2009-2010). Resultados sobre datos de consumo”. http://aesan.msssi.gob.es/AESAN/web/evaluacion_riesgos/subseccion/enide.shtml

 

Noticia elaborada por Noemí López Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter.

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