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Noticias de la Sedca > Una dieta sana disminuye el riesgo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
 Una dieta sana disminuye el riesgo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) Volver al índiceÍndice de noticias
 

Image courtesy of Praisaeng/ FreeDigitalPhotos.net

 

 31/01/2015

 


La EPOC es la tercera causa de muerte a nivel mundial y su principal causa es el tabaco. Un nuevo estudio demuestra las personas con una dieta sana tiene un tercio menor riesgo que los que no comen adecuadamente; la razón podría ser el contenido en antioxidantes que actúa protegiendo el tejido alveolar en los pulmones frente a la acción de los radicales libres.


 

La patología denominada como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, conocida por sus siglas como EPOC, hace referencia a la presencia conjunta de un grupo de afecciones como la bronquitis crónica (inflamación de las paredes de los bronquios) o el enfisema pulmonar (agrandamiento de los bronquiolos con destrucción de la pared de los alveolos) que tienen como resultado la obstrucción de las vías respiratorias. Esta patología se traduce en síntomas tales como tos crónica, silbidos respiratorios, infecciones respiratorias frecuentes, producción de mucosidad excesiva, fatiga, presión en el pecho, cara y dedos azulados, etc. Pero lo realmente preocupante en las personas que padecen EPOC es que no tienen un flujo normal de oxígeno por su torrente sanguíneo, por lo que se encuentran en alto riesgo de padecer accidentes cerebro- y cardiovasculares, entre otros.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud en 2004, 64 millones de personas padecían EPOC y, en 2005, se contabilizaron 3 millones de muertes por este motivo lo que supuso un 5% de las muertes mundiales ese año. Ya entonces la OMS preveía que los fallecimientos por EPOC aumentarían un 30% en los siguientes 10 años (1). Ya en 2010, el EPOC estaba catalogado como la tercer causa de muerte más común en el mundo según el “Global Burden of Disease report”(Informe de la Carga Global de Enfermedad) (2).

Según los estudios epidemiológicos realizados desde que se conoce esta enfermedad, casi en el 90% de los casos la principal causa de su desarrollo es el hábito de fumar. En el resto suele ser causa común también irritación de las vías respiratorias pero debido a la continua exposición a la contaminación atmosférica o el fumar pasivo. Un porcentaje muy bajo de personas padecen esta enfermedad como consecuencia de una alteración genética llamada deficiencia de alfa-1-antitripsina, una proteína que se produce en el hígado, pero que afecta tanto a la constitución tanto del hígado como los pulmones por lo que las personas que lo poseen no puede beber alcohol o fumar ya que estarían en grave peligro de muerte (3).

Sin embargo, a pesar de que las causas arriba mencionadas son las que se citan siempre al hablar del EPOC, un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista médica “British Medical Journal”, sugiere que una dieta poco saludable puede ser un importante factor de riesgo (4). El trabajo ha sido realizado por un equipo de investigadores de Francia y EE.UU., que habían observado que otros factores conductuales a parte del tabaco podían ser modificables y jugar un importante papel en la prevención del desarrollo de EPOC. Entre los posibles factores, ellos encaminaron sus esfuerzos en ver el papel de una dieta saludable.

Para ello, el equipo evaluó los efectos de la dieta sobre el riesgo de EPOC en 73.228 mujeres que participaron en el “Nurses' Health Study” (Estudio de la Salud de las Enfermeras) desde 1984 hasta 2000, y en 47.026 varones participantes del estudio “Health Professionals Follow-up Study” (Estudio de seguimiento de los profesionales de la salud) desde 1986 a 1998; en total, el estudio englobó los datos de más de 120 mil personas.

Al inicio de cada estudio, todos los participantes rellenaron un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos y un cuestionario sobre su estado de salud actual y su historial médico, así como datos sobre su  peso, su nivel actividad física habitual, sobre el consumo de tabaco y otros factores de riesgo. Estos mismos cuestionaron se pasaron cada dos años mientras duró el estudio a modo de seguimiento para por comprobar si se presentaba la enfermedad o complicaciones de esta.

Los investigadores utilizaron el “Alternate Healthy Eating Index 2010 (AHEI-2010)”, para medir la calidad de la dieta de los participantes; una puntuación alta en ese índice implica el seguimiento de una dieta saludable con un alto consumo de verduras, cereales integrales, frutos secos de forma que es rica en grasas poliinsaturadas, fibra y ácidos grasos omega-3 a la par que una baja ingesta de carnes rojas y procesadas, azúcares y harinas refinadas y un consumo moderado de alcohol.

Durante el seguimiento de los dos estudios, se registraron un total de 167 nuevos casos de EPOC diagnosticados en varones y 723 en mujeres. Los investigadores encontraron que los participantes con las puntuaciones más altas del AHEI-2010 tenían un tercio menos de probabilidad de desarrollar EPOC, en comparación con los participantes con las puntuaciones más bajas. Además, estos resultados se mantuvieron incluso después de ajustar los análisis teniendo en cuenta el índice de masa corporal de los participantes (IMC), su consumo de tabaco, el origen étnico, la edad y otros factores potencialmente influyentes.

La hipótesis de los autores del estudio es que los antioxidantes en una dieta saludable serían los responsables de este efecto protector frente al EPOC. Es una suposición lógica si tenemos en cuenta que los pulmones es un entorno de alto contenido en oxígeno, por lo que pos su simple concentración hay más probabilidad de que se produzcan radicales libres que dañen el tejido pulmonar (más aún si se fuma o se vive en un ambiente muy contaminado).

La única limitación de este trabajo es que ha usado como población diana, a personas cuya profesión tiene relación con el ámbito de la salud (enfermeros, médicos, etc.), por lo que sus conocimientos y concienciación en torno a la salud o su nivel socio-económico, pueden haber influenciado algunas partes del estudio. Por ello, sería interesante que un estudio de similares características se realizara en una amplia muestra de población general.

 

Referencias:

1.- Organización Mundial de la Salud. Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Nota Descriptiva nº 315; Octubre de 2014. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs315/es/

2.- Lozano et al. Global and regional mortality from 235 causes of death for 20 age groups in 1990 and 2010: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2010. Lancet, 2012; 380: 2095-128. Disponible en: http://ipa-world.org/society-resources/code/images/95b1494-Lozano%20Mortality%20GBD2010.pdf

3.- National Institutes of Health, U.S. National Library of Medicine. Alpha-1 antitrypsin deficiency. Act. Agosto, 2014. Disponible en: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000120.htm

4.- Varraso et al. Alternate Healthy Eating Index 2010 and risk of chronic obstructive pulmonary disease among US women and men: prospective study. BMJ, 2015; 350: h286. Disponible en: http://press.psprings.co.uk/bmj/february/COPD.pdf

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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