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DIETA EN LAS PATOLOGIAS GASTROINTESTINALES
En el aparato digestivo y en general en el sistema gastrointestinal, la aparición de alteraciones es frecuente, incluso entre la población sana, ¡ que podemos decir de la flatulencia que surge en muchos de nosotros en un momento dado y que da una sintomatología que a veces alarma!
Por otro lado, al existir varios órganos que están conexos entre sí, la etiología puede ser compleja.
Desde el punto de vista nutricional, como es el vehículo natural de los alimentos en el organismo, pueden surgir situaciones directamente relacionadas con los alimentos en cuanto a los recomendables en cada caso y los que se deben evitar. Vamos a repasarlos.
¿Qué debo tener en cuenta en mi alimentación cuando tengo reflujo esofágico? ¿Y cuando tengo hernia de hiato?
Lo primero que hay que comentar es que prácticamente 1 de cada tres personas (sobretodo hombres) sufre estos síntomas alguna vez al mes, pero que sean problemas relacionados con patologías importantes no supera el 2%.
La hernia de hiato produce los mismos síntomas, por eso vamos a tratar los aspectos dietéticos conjuntamente.
Generalmente las personas que tienen estos problemas se medican con antiácidos. Dietéticamente consideraremos:
- Después de comer, no se ponga en posición horizontal, y si tiene que ir a la cama, espere un poco. De todas formas al acostarse procure tener la cabeza algo elevada sobre el resto del cuerpo.
- Los alimentos pueden originar reflujo por varios motivos como son el aumento de la secreción gástrica, la relajación del esfínter esofágico, el efecto irritante que se produzca directamente sobre el esófago o una alteración del vaciamiento gástrico. Así los alimentos que se deben vigilar o evitar son: café, te, bebidas alcohólicas, sobretodo los licores, los picantes, los fritos, el chocolate y los cítricos. Hay que tener cuidado con los alimentos grasos, y no tomar juntos varios de estos. Se deben evitar los alimentos muy calientes o los muy fríos. Los huevos, legumbres, los pescados azules que son alimentos siempre recomendables aquí también pero en cantidades moderadas.
- Los alimentos que se recomiendan en estos casos son: los lácteos y derivados( queso, etc.) pero en sus formas descremadas preferiblemente; las carnes de ternera, pollo, de conejo, jamón de York y serrano poco salado; los huevos en pequeña cantidad y sobretodo en tortilla; verduras pero cocidas, no en con sofrito ni salsas.
- En conjunto tome los alimentos mejor a la plancha o hervidos, y si los fríe hágalo con poco aceite y que este sea suave(0,4 de acidez).
- Recuerde que en los obesos la aparición de estos síntomas es más frecuente, con lo que al adelgazar disminuirán los mismos.
¿Qué debo tener en cuenta con respecto a mi alimentación en la úlcera de estomago?
Es una enfermedad de causas variadas como el "Helicobacter pilori", la ingesta de algún tipo de fármaco y otras enfermedades hormonales pero el primer síntoma que aparece es el dolor; entonces lo primero que tenemos que hacer en el tratamiento dietético es conseguir que la persona ingiera alimentos que no le vayan a producir dolor o que ayuden a calmar el que se produzca, esto sin menoscabo del tratamiento farmacológico que se instaure.
Como pautas generales decir que no se deben tener dietas muy estrictas puesto que no consiguen una mejoría clara, aunque no cabe duda que si al principio la persona no tiene ganas o le aparece algo de miedo al comer se le debe respetar esa prudencia, pero en cuanto mejore algo se desechará esta medida.
Lo que sí es muy aconsejable son las comidas frecuentes y en pequeñas cantidades. También se debe comer despacio, sin prisas, masticando bien la comida y fijándonos en lo que hacemos puesto que todos estos factores ayudarán al proceso de la digestión.
Los alimentos que se evitarán por ser potencialmente perjudiciales son:
- Las salsas de carácter ácido (como la de tomate), las frutas ácidas y sus zumos, los caldos de concentrados de carne, los cereales de grano entero, las carnes que sean de tipo fibroso, las frutas, verduras y hortalizas que estén crudas, los embutidos, los pescados grasos, marisco, alcohol, té, café, las especies, el chocolate, y en general los alimentos que estén elaborados con mucha sal o mucho azúcar.
Sin embargo recomendaremos que se tomen leche y sus derivados, aunque mejor productos descremados y sin sal que enteros o con sal; huevos que estén pasados por agua o en tortilla; las carnes de todo tipo pero que sean tiernas, quitándoles la grasa y la parte fibrosa, además mejor que se prepare a la plancha o hervida que frita, también el jamón york está recomendado; los pescados que sean blancos están todos recomendados pero su preparación será lo más suave posible, es decir evitándose los fritos o los guisos muy elaborados.
Los cereales se pueden tomar sin problemas, pero lo mismo que hemos comentado anteriormente, preparaciones suaves y sobretodo hervidos. Lo mismo le sucede a la patata. Las frutas se recomiendan hervidas, o al horno aunque hay algunas como pera, manzana que si le gustan crudas no suelen caer mal al estomago y a veces es preferible a que las tomen en otras formas más elaboradas que no tienen tanto predicamento.
Las verduras se deben tomar sobretodo al principio en forma de puré y después recordar que se tienen que masticar mucho, y preferiblemente en forma hervida. El aceite mejor que sea de oliva, y utilizaremos el de 0,4 que es más suave y en este caso aunque siempre estamos recomendando el virgen extra, puede que sea algo más irritativo para la mucosa que el normal por lo que debemos ver como lo tolera el individuo para ver si se le prepara la comida con uno u otro. De todas formas en caso de duda, utilice el 0,4 normal o si lo desea alguno de otra semilla, como el de girasol por ejemplo. La bebida siempre recomendada es el agua; y en cuanto a dulces las galletas clásicas tipo María.
Veamos un ejemplo de dieta para la ulcera:
| MENÚS SELECCIONADOS |
Desayuno: un yogur natural con cuatro galletas María o una compota de manzana.
Comida: macarrones (150 gramos, con 30 gramos de queso rallado), merluza hervida (150 gramos) con una cucharada de mayonesa y una pieza de fruta.
Merienda: un flan o unas natillas.
Cena: sopa de fideos (clarita con unos 30 gramos),Tortilla a la francesa o bien 100 gramos de ternera asada y una fruta madura. |
¿Qué debo tener en cuenta con respecto a mi alimentación en la gastritis?
Las consideraciones dietéticas son las mismas que en la úlcera aunque en el caso de gastritis crónica se debe tener un cuidado especial con los alimentos muy grasos (leche entera incluida) pues suelen tolerarse mal.
En la gastritis aguda el tratamiento no difiere del ulceroso, aunque los primeros momentos debe también evitarse la leche por que puede ayudar a provocar vómitos.
¿Qué debo tener en cuenta con respecto a mi alimentación en las enfermedades de la vesícula?
El problema principal es la litiasis biliar que es una enfermedad muy característica de los países industrializados, lo que sucede es que como sólo la tercera parte de las personas que lo padecen tienen síntomas no se le da a veces la suficiente importancia.
En la dieta vamos a considerar algunas causas que pueden ser desencadenantes de litiasis y otras que seguramente ayudan a evitar esta.
Entre las favorecedoras están la obesidad, una pérdida rápida de peso en dietas hipocalóricas demasiado drásticas, unidas a periodos largos de ayuno, y demasiados azúcares simples en la dieta. Entre las que disminuyen la posibilidad de padecer litiasis están la ingesta elevada de fibra, la vitamina C, el calcio y una dosis moderada de alcohol, sobretodo en forma de vino tinto.
Si hablamos de alimentos que sean aconsejables o no dentro de esta patología tendremos que recomendar:
- Leche y sus derivados, pero mejor las formas descremadas o semi; el arroz, las pastas, el pan y las galletas María dentro de los cereales; no tome demasiadas legumbres y preferible sin piel ; las patatas hervidas, igual que las frutas, aunque de estas se puede tomar crudas las que no producen gases que son fundamentalmente manzana, melón y sandía; las verduras están recomendadas salvo las flatulentas (col, coliflor, alcachofas, nabos, cebolla) y las que se digieren con dificultad como pimiento, pepino; las carnes si son magras y no llevan grasa se aceptan , así como el jamón York, y lo mismo decimos de los pescados, los blancos están recomendados y los grasos no. Las elaboraciones deben ser lo más simples posibles y en cuanto a bebidas, ya hemos dicho antes el asunto del vino y no tiene que beber nada que posea gas puesto que no le va bien a esta patología.
Los alimentos que deben evitarse son las carnes grasas como cordero y cerdo, los embutidos, los huevos (si los toma muy poca cantidad y pasado por agua o en tortilla), los pescados azules y los mariscos, las salsas, especias, cremas, aceitunas , frutos secos, pasteles, como hemos comentado antes los alimentos flatulentos....
¿Qué debo tener en cuenta en mi alimentación en las enfermedades del hígado?
Tanto por exceso como por defecto en la dieta las enfermedades del hígado pueden aparecer o agravarse. Bien es cierto que en los países desarrollados el exceso de alimentación poco sana así como una ingesta elevada o muy elevada de alcohol perjudican la evolución o facilitan la aparición de este tipo de patologías, dejando para los países más desfavorecidos la presencia de estas por una mala o escasa nutrición.
Vamos a tratar las pautas más importantes en la dieta de estas enfermedades.
Hepatitis aguda
Dieta equilibrada en cuanto a energía, y a macronutrientes y después de la primera fase más extrema en que empezaremos con una dieta blanda con arroz y pastas hervidas, puré de patatas y carnes muy suaves, se debe tener una dieta relativamente normal, con guisos que sean fácilmente digeribles, observando la tolerancia del individuo a la leche y sus derivados, no abusando del huevo pero tampoco se debe considerar un alimento proscrito, en particular en forma de tortilla o pasado por agua, y si proscribamos el alcohol pues sienta generalmente mal por su agresividad hacia el hígado. Evitemos también los alimentos grasos así como elaboraciones muy pesadas de digerir.
Cirrosis hepática
Como suele ser una enfermedad de evolución lenta, los primeros años tiene un tratamiento dietético que no difiere del anterior, alcohol totalmente prohibido y alimentos con fáciles elaboraciones y poco grasas, leche y huevos si se toleran bien deben estar incluidos en la dieta, etc....
Cuando ya aparecen complicaciones en la cirrosis es cuando hay que extremar las precauciones, así si existe ascitis la sal no debe sobrepasar los 1000 miligramos/día aunque menos sería difícil de conseguir en una dieta palatable y si aparecen encefalopatía y coma hepático tendremos que disminuir las proteínas durante los primeros días de una forma muy severa y posteriormente ir añadiendo cantidades pero siempre bajo un severo control. No es aconsejable en estas situaciones que se le haga a la persona un tratamiento dietético sin supervisión de un profesional.
¿Qué debo tener en cuenta en mi alimentación en las enfermedades del páncreas?
Fundamentalmente hay que distinguir entre las pancreatitis agudas, en las que se necesita dieta absoluta y nutrición parenteral y las pancreatitis crónicas o las fases de recuperación de la aguda en la cual podemos considerar un tratamiento dietético similar al que hemos visto para el hígado, con una peculiaridad importante, se debe disminuir la cantidad de grasa diaria para evitar la esteatorrea que se puede producir y además evitar que el páncreas trabaje en demasía. El resto es similar a lo comentado para el hígado.
¿Qué debo tener en cuenta en mi alimentación en la enfermedad celiaca?
Aunque lo hemos tratado anteriormente conviene citar algunos aspectos en la dietética de la intolerancia al gluten para las personas que lo padezcan o lo que es más habitual para los padres que tienen que instaurar una dieta para sus hijos con estas características.
Hagamos una clasificación de los alimentos que contienen y no contienen gluten, añadiendo y esto es importante algunos alimentos que probablemente lo contengan, lo ponga o no el etiquetado correspondiente.
Contienen gluten por lo que no se deben tomar:
- Harina de trigo, cereales tostados (salvo los de maíz y arroz), harinas infantiles (salvo las que ponga sin gluten), pan, bollos, biscotes, pastas alimenticias, galletas y todo tipo de pasteles hechos con harinas de trigo, chocolate, sopas de sobre, carnes empanadas ya preparadas, bebidas que contengan malta.
Seguramente contienen gluten por lo que hay que tener cuidado y no tomarlos o vigilar si se toman:
- Embutidos, salsa de tomate, mayonesa (salvo la casera, claro), pescados congelados, espárragos en lata, algunos cafés instantáneos, algunas verduras congeladas, algunas marcas de azúcar y algunos medicamentos.
No contienen gluten por lo que se pueden tomar tranquilamente:
- Arroz, maíz, legumbres, carnes, pescados frescos, huevos, leche y sus derivados, verduras frescas, aceite, mantequilla, margarina, jamón serrano y todos los alimentos tipo pan o galletas que estén etiquetados como no conteniendo gluten por haberse confeccionado con cereales exentos de gluten (arroz, maiz) y/o soja.
Pongamos un ejemplo de dieta para la celiaquía:
| MENÚS SELECCIONADOS |
Desayuno: Un vaso de leche con o sín café ( 250 cc) o un yogur batido con 20 gramos de miel.
Comida: Un plato de coliflor (200 gramos) con dos cucharadas de mayonesa o un puré de legumbres.
Merienda : 150 gramos de fruta
Cena: Un consomé de ave, un filete de hígado con 50 gramos de patatas fritas y una manzana asada, o bien verduras hervidas (200 gramos) y pescado frito (150 gramos). |
¿Qué debo tener en cuenta en mi alimentación en la intolerancia a los disacáridos?
El déficit en maltasa y sacarasa es más raro pero el de lactasa es más importante sobretodo desde el punto de vista cuantitativo y en el aspecto dietético es el que se debe tener en cuenta. Su tratamiento no es complicado, se debe suprimir de la dieta la leche. Hay algunos nutriólogos que recomiendan tomar alguna pequeña cantidad de leche porque no da síntomas de intolerancia, pero quizás no merezca la pena ni arriesgarse. Para ello mejor tomar yogur que lo tolera el individuo mejor y los quesos, que salvo los frescos no tienen cantidades importantes de lactosa. Precisamente el problema más importante son las fuentes de calcio para estas personas de forma que a veces el facultativo instaura suplementos de calcio para compensar la falta de éste.
¿Qué debo tener en cuenta en mi alimentación en las enfermedades intestinales?
Vamos a ver los principales procesos en los que la dieta tiene incidencia dentro del intestino.
Gases abdominales
El tratamiento dietético se basa en evitar aquellos alimentos que incrementen la producción de gas intestinal o aquellos que se ha demostrado en el paciente que están relacionados con la producción de gas o meteorismos. También se deben asociar aquellas conductas que lleven la deglución de aire asociadas.
Las formas en que normalmente se manifiestan los gases son: por un eructo excesivo, molestias abdominales por distensión (muy frecuentes) o por flatulencias (expulsión de gases del colon). En condiciones normales el gas que se produce es muy poco y aparece por el aire deglutido, por el que se produce y el que viene del torrente circulatorio siendo la aerofagia (el aire deglutido) la causa principal.
El tratamiento dietético tiene estos aspectos fundamentales:
- Disminuir los alimentos flatulentos: Como son judías verdes, judías, guisantes, lentejas, repollo, rábanos, coles de Bruselas, coliflor, brécol, pepino, chucrut, ciruelas pasas, manzanas, plátanos, alimentos lácteos, edulcorantes dietéticos (tipo sorbitol, manitol,etc,,), frituras, salsas cremosas, pastas, etc...No quiere decirse que no se tomen estos alimentos pero sí que recordemos que son los más susceptibles de formarnos gases.
- Corrijamos hábitos alimentarios que son fuente de aire deglutido: deglución frecuente y muy reiterada de dentaduras postizas mal ajustadas, masticar goma (chicles), beber a pequeños sorbos, comer muy deprisa engullendo alimentos y bebidas, aspirar de pajitas, botellas de cuello estrecho, chupar de cigarrillos, puros y pipas, tomar muchas bebidas carbonatadas y nata montada.
- Tener cuidado con el estrés y la inactividad que también ayudan a la producción de gases.
Síndrome del colon irritable ( intestino irritable)
Es una alteración del intestino en que aparece dolor abdominal, pesadez o distensión abdominal y alteración del ritmo intestinal (puede haber estreñimiento o diarrea).
Se recomiendan comidas poco copiosas, con un ritmo frecuente, que no sean ricas en grasas y aunque no existen alimentos que se puedan citar como específicos de producir este síndrome porque en cada persona aparecen situaciones específicas, en general se pueden considerar como, al menos, problemáticos cítricos, patatas, cebolla, chocolate, huevos, alcohol, café y frutos secos. También las bebidas con gas parece que no van bien así como la ingesta elevada de fructosa (cuidado las personas que toman mucha fruta y presentan estos síntomas). Aparte de estas cautelas, se recomienda la ingesta de fibra con una ingesta adecuada e importante de agua. Por lo demás desde nuestro punto de vista vigilemos estos alimentos y pensemos que el ritmo de vida (estrés, prisas, sedentarismo,etc... ) tiene también mucho que decir en estas situaciones.
Meteorismos
También se pueden estudiar aquí las molestias y distensión abdominales, ya que a veces se confunden y en realidad son procesos de alteración de la motilidad intestinal que produce una dificultad en el tránsito de dichos gases que tienen un volumen normal.
El meteorismo se debe a la expulsión de gases formados en el colon, y en este proceso no influye el aire ingerido. Se puede deber a un exceso de gases por algún proceso malabsortivo o bien al exceso de alimentos formadores de gases.
En el caso de proceso de mala absorción se debe hacer un tratamiento farmacológico, unido a una ingesta pobre de alimentos formadores de gases y en el caso de exceso de estos alimentos limitarlos, sobretodo las bebidas carbónicas que son una de las causas cuantitativamente más importantes.
Estreñimiento
Para hablar de estreñimiento consideraremos un ritmo de menos de tres veces por semana (si la frecuencia es la considerada habitual de una vez por día) con heces muy consistentes y con esfuerzos importantes en la defecación).
Se puede considerar una dieta normal y habitual en algunos de los aspectos como puede ser la composición de macronutrientes, de sal o de alcohol (como siempre moderado) y una ingesta alta de fibra dietética, de unos 30-35 gramos/día tendiendo a la cifra superior.
No se debe abusar de las carnes, tres veces por semana y preferiblemente magras,siendo la de pollo sin piel la mejor; pescados de todo tipo, un consumo razonable de 2-3 huevos por semana; aceite virgen de oliva, povcos bollos y dulces y beber mucho agua ( 2 litros al día). Junto a esto ingerir bastante fruta cruda (en zumos ha perdido la fibra) cereales integrales, hortalizas, verduras, es decir alimentos con mucha fibra.
También hay métodos tradicionales como beber un vaso de agua caliente en ayunas, tomar ciruelas, un zumo de naranja también en ayunas, etc.. que a veces tienen efectos positivos, porque no nos olvidemos que el estreñimiento tiene una componente psicosomática importante.
Diarrea
Se puede considera como el aumento de la frecuencia, volumen o fluidez de las deposiciones. Se puede hablar de dos tipos que nos interesen para el tratamiento dietético: las agudas, si duran menos de dos semanas y las crónicas si duran más de dos semanas.
Las agudas si empiezan de una manera espectacular deben tener una dieta absoluta en las primeras 12-24 horas con una buena reposición de líquidos que pueden ser en forma de agua de arroz, agua con sales minerales y glucosa y un vasito de té cada 4 horas ( sin azúcar). Después se puede pasar a arroz hervido cada 3-4 horas y pollo o pescado hervido ( poco). Al siguiente día, el tercero aproximadamente se puede introducir un yogur, un biscote, una patata hervida, jamón de York, alguna manzana o pera hervidas, membrillo, para pasar al cabo de ese tiempo y si el proceso se ha frenado o va en franca mejoría a una dieta que puede ser:
| MENÚS SELECCIONADOS |
Desayuno: Té o manzanilla con dos biscotes con jamón de York.
Comida: Sopa de arroz o de fideos muy clarita o un hervido de patatas, un muslo de pollo hervido o una rodaja de merluza( no muy grande) hervida con un chorrito de aceite de oliva y un poco de membrillo.
Merienda: Té o manzanilla con un biscote.
Cena: Un caldo o sopa de arroz, con un lenguado a la plancha con patata hervida. |
En el caso de las diarreas crónicas debemos mantener una dieta que sea como la expuesta para el caso agudo después de pasar la primera fase y mejor como se ha detallado en los procesos en franca mejoría, teniendo en cuenta que en estos casos siempre va acompañado de alguna pauta farmacológica por parte del facultativo.
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