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1. Consumo
de cerveza y de otros tipos de alcohol.
Después de la exposición
sobre el consumo de cerveza en España, vamos a pasar a desarrollar
de forma narrativa una síntesis cualitativa y cuantitativa de un
amplio espectro de trabajos de los tres últimos años, como
hemos comentado en la parte introductoria del consumo, desglosado por
los distintos apartados que hemos encontrado en la bibliografía.
Trabajos
relacionados con consumo en general
- Hemos reseñado catorce
trabajos sobre este tema. En ellos encontramos situaciones como la del
Grupo de investigación alcohólica del Instituto de Salud
Pública de California que estudia el declinar del consumo de
alcohol entre 1984-1995. Esta disminución se observa sobre todo
en los primeros años, entre 1984 y19 90 ya que después
se mantiene, y no distingue en esta bajada entre los distintos tipos
de alcohol.(Greenfield, Midanik, Rogers, 2000)
- Este mismo grupo tiene otro
estudio en el que se establece que la cerveza es la bebida que más
normalmente se toma en USA, debido a varios motivos: los anuncios, una
cultura más cervecera y un dato muy interesante: las posibles
acciones dañinas que se asocian más con otras bebidas
alcohólicas.(Rogers, Greenfield, 1999)Se
ha hecho un seguimiento en Suiza sobre el consumo de alcohol en el siglo
XX. Desde los años 30 y salvo el periodo de la 2ª Guerra Mundial
el consumo es similar, mayor para los hombres que para las mujeres,
atisbándose quizás una tímida bajada desde los
años 70 para los hombres y apareciendo la cerveza como bebida
más importante (Bopp, Gmel, 1999).
- Sobre la población
de las Islas Seychelles, se nos informa primero de una ingesta alta
de alcohol, luego de que la bebida mayoritaria es la cerveza entre los
estratos más bajos y de que la ingesta en casa es menor que fuera
del hogar. También se hace referencia a que predomina el sexo
masculino y de edades comprendidas entre 25 y 34 años.(Perdrix,
Bovet, Larue, Yersin, Burnand, Paccaud, 1999)
- En el estado de Nueva York
se ha hecho una comparación de cuestionarios de frecuencia de
consumo con el realizado en Harvard, con el fin de observar posibles
diferencias entre ingestas de bebidas alcohólicas; éstas
diferencias aparecen pero para licores, no para vino y cerveza (Cann
y cols., 1999)
- Un estudio canadiense sobre
causas de mortalidad en Europa, entre los años 81 y 90 señala
que a mayor ingesta de alcohol, en 25 países europeos, aparecían
un mayor número de muertes, pero no da una relación que
pueda establecer buenas comparaciones (Her, Rehm, 1998).
- Sobre este tema trata asimismo
un trabajo realizado por el Centro de Medicina Preventiva de Moscú,
en una población de Rusia y acompañando un estudio anterior
de la Unión Soviética, en el que efectivamente se observa
que los hombres beben más que las mujeres y que hay más
mortalidad entre bebedores que entre no bebedores, pero cuando se estudian
otros factores de riesgo no aparece tan decisivo el alcohol, siendo
un factor más(Deev, Shestov, Abernathy, Kapustina, Muhina, Irving,
1998).
- Hay un trabajo del Ministerio
de Salud Pública de Camerún (Wansi, Sam-Abbenyi, Befidi-Mengue,
Enyme, Ntone, 1996) que versa sobre el juicio a las distintas drogas
de abuso en el país, y curiosamente el perfil de uso de drogas
no difiere al de los países occidentales, así como el
perfil de juventud que las utiliza. Entre las bebidas alcohólicas,
la cerveza es la más popular seguida de un licor de alta graduación
como es la ginebra.
- Un estudio neozelandés
sobre el efecto del comportamiento agresivo en los jóvenes bebedores,
con respecto a los anuncios y a la fidelidad a una determinada marca,
considera la labor que pueden hacer los anunciantes refiriéndose
al consumo responsable y no relacionando la cerveza (el trabajo es sobre
cerveza) con ninguna situación que invite a la violencia (Casswell,
Zhang, 1998)
- En el Departamento de Psicología
de la Universidad Sur de Illinois, se ve también la preocupación
de las personas, sobre todo mujeres, por el consumo de alcohol, siendo
la cerveza la bebida que les inspira menor temor por su menor grado
alcohólico (Corcoran, Segrist, 1998).
- Por otro lado, el Departamento
de Epidemiología y Salud Pública del College Universitario
del London Medical School, estudia las diferencias de sexo en la relación
entre consumo de alcohol y problemas con la bebida. Se ha visto que,
en conjunto, los problemas con la bebida son más importantes
en los hombres que en las mujeres, pero a igualdad de ingesta, los problemas
son más importantes para ellas. Entre los parámetros que
se miden por su relación con estos problemas está la diferencia
que existe entre ambos sexos en la cantidad de agua corporal. De todas
formas parece que hay aspectos psicológicos que tienen mucha
importancia(Ely, Hardy, Longford, Wadsworth, 1999).
- En la Universidad de Purpan,
en Toulouse, se ha hecho un estudio de ingesta alcohólica comparativo
de individuos de mediana edad de Francia y norte de Irlanda. Los resultados,
todos dentro de lo imaginable, son: que los franceses beben más
vino que cerveza, justo al contrario de los norirlandeses; que los franceses
son consumidores habituales todos los días, mientras que los
irlandeses son más bebedores de fin de semana; también
que el sedentarismo es un factor que ayuda a un mayor índice
de bebida en Irlanda, y que entre los dislipémicos que beben
lo hacen en mayor cantidad en Francia. (Marques-Vidal y cols., 2000).
- Otra referencia la tenemos
en la Universidad de Tokio donde se ha hecho un estudio sobre el consumo
de alcohol y el cambio de actividad diaria, controlando un grupo determinado
de personas y volviendo a hacerlo a los cinco años. Se observa:
que los bebedores habituales han disminuido frente a los abstemios totales,
que son más fieles a esa actitud, que lo que más beben
en una y otra etapa es cerveza, los más bebedores son hombres
y que los bebedores de pequeñas cantidades siguen teniendo el
status social que poseían anteriormente por lo que no
se ha deteriorado algo que a veces se observa que se pierde cuando se
va bebiendo cada vez más (Suzuki y cols., 2000).
- El Instituto de Epidemiología
del Cáncer de Dinamarca (Tjonneland A, Gronbaek M,Stripp C, Overvad
K,1999) realizó un estudio sobre una muestra de 48.763 hombres
y mujeres daneses con respecto a la ingesta de vino y dieta, y asociaba
la ingesta de vino a la de frutas, pescados, verduras, ensaladas y el
uso de aceite de oliva en el cocinado. En consecuencia, se asimila la
ingesta de vino a una dieta saludable, esto tiene que ver con el consumo
moderado de este y el riesgo de padeder enfermedades
- Por último, citar que
el efecto del cambio de leyes en Islandia, donde se legalizó
en 1989 la cerveza de alta graduación ha traido consigo una disminución
en las tasas de consumo de licores y además una disminución
en las tasas de suicidio. Es un artículo del Centro para el Estudio
del Suicidio de Blackwood en Nueva Jersey(Lester, 1999). Además
se ha observado que desde esta legalización de la cerveza de
alta graduación, se ha ido perdiendo el interés por las
bebidas de muy alta graduación y de elaboración casera,
con lo que si bien el porcentaje de bebedores se mantiene en los mismos
valores, el tipo de alcohol es distinto (Olafsdottir, 1998).
- Hemos recopilado doce trabajos
sobre un tema tan amplio como este. Tenemos algunos como el realizado
por el Departamento de Sociología de la Universidad de Oslo que
nos habla de la accesibilidad que hay a las bebidas alcohólicas
en general y que ayuda a que las personas en conjunto beban más
(Skog, 2000), estudio que se continua con otro de la Universidad de
Minnesota, de la División de Epidemiología de la Escuela
de Salud Pública, en el que se analizan los servicios de venta
de alcohol a domicilio que facilitan mucho la bebida a los jóvenes
que de otra forma tendrían serias dificultades para obtenerlo.
De todas formas lo más común es la venta de cerveza que
tiene una menor graduación alcohólica (Fletcher, Toomey,
Wagenaar, Short, Willenbring, 2000).
- Hay un interesante artículo
de un Instituto de Educación Secundaria de Cantabria que habla
sobre la alimentación en Cantabria frente al resto de España,
observándose una buena alimentación, y en cuanto a bebidas
alcohólicas, la cerveza es la más consumida, siendo mayor
su ingesta cuanto mayor van siendo los muchachos .También beben
más los hombres que las mujeres( De Rufino, Muñoz, Gomez,
1999) y continuando aunque no es específico de cerveza y habla
de alcohol en general, tenemos una referencia del Departamento de Salud
Pública de la Universidad de Barcelona que nos dice que el consumo
ha disminuido algo entre la juventud sobre todo en hombres, no tanto
en mujeres entre las que aparecen datos de cantidad de alcohol dentro
de una zona de riesgo (24 gramos por día), aunque son los hombres
(incluso con una menor cantidad de personas que beben) los que tienen
los valores más altos (Fuentes-Almendras, Mora-Ripoll, Dijk,
Dominguez-Garcia, Salleras-Sanmarti, 1999).
- En la Facultad de Medicina
de Córdoba, el Departamento de Pediatría ha seguido el
consumo de alcohol entre los jóvenes y el ambiente que rodea
a estos, observando que hay una relación entre ambos: los chicos
beben más que las chicas y que no consideran el alcohol como
una droga o como una sustancia dañina (Gascon Jimenez y cols.,
1997). Siguiendo con Córdoba, la Unidad Docente de Medicina Familiar
y Comunitaria ha realizado un estudio sobre el consumo de tabaco entre
los jóvenes y los factores relacionados con este uso del tabaco.
Se ha realizado en 548 escolares de sexto a octavo curso de estudios
primarios y entre los factores está el consumo de cerveza pero
con una importancia menor que otros, como por ejemplo que el mejor amigo
del chico en cuestión ya fumara (Perula de Torres y cols., 1998).
- En Japón se ha hecho
una encuesta entre jóvenes estudiantes y se ha visto que en general,
salvo en grandes acontecimientos, en fiestas, bares, etc. no era tan
alta la proporción de bebida pero desde luego con la edad iba
avanzando esta. La bebida más común era la cerveza, sobre
todo en hombres, y entre las mujeres existía un alto predicamento
por las bebidas dulces de alta graduación (Osakl, Minowa, Suzuki,
Wada, 1999).
- Más preocupante es
el trabajo de la Universidad de Bergen que habla de la mayor ingesta
de alcohol por parte de la población juvenil en las zonas rurales
de Noruega frente a las urbanas, y es debido a la práctica habitual
de elaborar bebidas a nivel artesano. Los chicos compran parte del alcohol
que toman, pero otra lo toman del casero, siendo la cerveza la más
usada de las bebidas referenciadas (Jaegtvik, Schel, 1999).
- La pregunta que se hace el
Departamento de Psicología de la Universidad Estatal de Bowling
Green es qué expectativas tiene desde un punto de vista positivo
una bebida alcohólica como la cerveza frente a una bebida control
como el té helado, y se observa que conforme va aumentando la
edad la sensación de expectativas no tan negativas van apareciendo
alrededor de la cerveza (Query, Rosenberg, Tisak, 1998).
- No parece que el estudio del
Departamento de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Boston
sobre la posibilidad de unir los cambios en la edad de poder beber alcohol
sobre los accidentes con ahogamiento en los jóvenes nos pueda
dar unos resultados espectaculares y, efectivamente, dentro del periodo
que va de 1979 a 1990 los datos no permiten unir ambos parámetros
(Howland, Birckmayer, Hemenway, Cote, 1998); sin embargo, si es muy
cierto como dice el Departamento de Pediatría de la Universidad
de Virginia que los chicos a veces utilizan carnets de identidad falsificados
o que no son suyos para poder comprar alcohol, afortunadamente una cuarta
parte de las veces les pillan, y el número de chicos que usan
esta práctica no supera el 15% en los institutos, además
las autoridades deben ser muy estrictas con los vendedores que se avengan
a esta práctica fraudulenta (Schwartz, Farrow, Banks, Glesel,
1998) .
- Citemos ahora un artículo
histórico que nos habla del desarrollo de la bebida entre la
juventud a través del tiempo, debido a la temprana incorporación
al mundo laboral y a tener una "madurez rápida" que ayudaba a
los chicos a introducirse al mundo de la bebida. Lo ha realizado la
Fundación de Investigación de Adicciones de Ontario en
Canadá (Warner, 1998).
- También resulta interesante
el trabajo del Departamento de Psicología de la Universidad Central
de Florida en Orlando que ha experimentado con la memoria de los jovenes
y los anuncios de las bebidas. Se les enseñaron cinco anuncios
de cervezas y cinco de bebidas refrescantes y se acordaban más
de las cervezas y además las expectativas frente al alcohol eran
mayores y más positivas (Dunn, Yniguez, 1999)
- Citemos el artículo
presentado en Addiction sobre las expectativas de los jóvenes
en la relación del alcohol frente a una sustancia control (Query
LR, Rosenberg H, Tisak MS, 1998). Se ha confeccionado la encuesta teniendo
en cuenta el tipo de bebida, el sexo del chico, el nivel de estudios
que tiene, etc. La sustancia control fue té helado y los chicos
muestran una mayor aversión por la cerveza que por el té,
pero varía mucho entre chicos, que les gusta más que a
las chicas, y el curso en el que estén. Lo que es cierto es que
antes de convertirse en bebedores más usuales, han tenido una
serie de encuentros previos con las bebidas alcohólicas.
Trabajos sobre adolescentes,
juventud y drogas.
- Hay una serie de trabajos,
que hablan de la asociación entre alcohol y drogas en la juventud.
Uno, realizado por el Instituto Mejicano de Psiquiatría a través
de una población de jóvenes en los que aparecía
un alto nivel de desempleo cuando acababan la enseñanza secundaria,
sus padres les hacían poco caso y en definitiva se encontraban
en unas situaciones en las que ingerir drogas y alcohol se había
convertido en una forma de vida (Rojas-Guiot, Fleiz-Bautista, Medina-Mora
Icaza, Moron, Domenech-Rodriguez, 1999).
- En este mismo orden de ideas,
el Departamento de Psicología de la Universidad de Virginia ha
realizado una identificación de los factores de riesgo y protección
de una población urbana afroamericana, para poder evaluar la
situación. Entre los factores de riesgo relacionados con el alcohol
se considera el paso de cerveza a vino, luego a licores, etc. (Sullivan,
Farrell, 1999); y este trabajo tiene una base en el realizado en la
Universidad de San Diego en la que se nos da un dato comparativo entre
el alcohol y la marihuana, que se creía antaño que eran
substitutivos uno del otro, y sin embargo, un aumento en los impuestos
sobre el alcohol lleva consigo una disminución del uso de la
marihuana por la juventud, dando un carácter complementario a
ambos (Pacula, 1998).
- Nos quedan los aspectos de
relación directa de la familia con los jóvenes en su trato
con alcohol y drogas, existiendo un artículo del Departamento
de Educación de la Universidad John Carroll de Ohio en el que
se cuenta la relación familiar frente al joven y su influencia
en la posible aparición de drogas en su entorno. Lógicamente,
cuanto más estructurada es la familia la presencia de drogas
es menor, suele ir asociada a episodios con el alcohol y sus distintas
clases, entre los que están la cerveza, vinos y licores. La influencia
familiar se mide en grados donde el grado máximo es el 10, en
el que la desestructuración familiar se une al consumo de drogas
(Jenkins, Zunguze, 1998).
- El Departamento de Psicología
de la Universidad de Gales ha hecho un estudio sobre patrones de alcohol,
cigarrillos y drogas ilícitas en adolescentes ingleses en los
que se observa que aparecen de una forma relativamente explosiva el
uso de tabaco y drogas ilícitas con el de alcohol, sobre todo
hay un elevado consumo de estas sustancias entre los adolescentes que
toman grandes cantidades de alcohol y especialmente licores, siendo
menores en los casos de ingestas menos elevadas y de preferencia por
la cerveza o por el vino (Sutherland, Willner, 1998).
- Al hilo de estos trabajos,
concluyamos con un estudio realizado en Alemania en ciudades que no
superan los 180.000 habitantes y en las que se han realizado encuestas
entre jóvenes para ver el consumo de alcohol, drogas y cigarrillos.
Los resultados no difieren con los encontrados en otros países
y poblaciones. Mayor ingesta de alcohol entre chicos que entre chicas
y como característica en este trabajo, la cerveza es la bebida
más usual. Los datos sobre cigarrillos y drogas no son mejores
ni peores que los vistos anteriormente (Scholz, Kaltenbach, 2000).
Trabajos sobre gente mayor
- Solamente hemos encontrado
un trabajo específico, realizado por el Instituto de Investigación
en Nutrición Humana de Cambridge sobre diferencias de sexo en
cuanto a índices de ingestas de alimentos a través de
una encuesta nacional sobre dieta y nutrición, para personas
mayores de 65 años. Los resultados nos hablan de diferencias
significativas en la elección de los alimentos, en la ingesta
de nutrientes y en los índices sanguíneos nutricionales,
especialmente entre 65 y 79 años. A partir de los 80 ya eran
más parecidos. En cuanto a la bebida se observa que la preferida
es la cerveza entre los hombres y algo menos entre las mujeres, que
además beben menos alcohol.(Bates, Prentice, Finch, 1999).
Trabajos
sobre publicidad y anuncios en televisión y en radio 
- Existen dos trabajos realizados
en el Departamento de Comunicación de la Universidad de Michigan
y en el de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Nuevo Méjico que nos hablan de los efectos de los medios de
comunicación sobre los adolescentes en cuanto al mensaje relacionado
con el alcohol y con sustancias como el tabaco. El resultado tiene cierto
optimismo puesto que existe una gran tendencia a advertir el peligro
que tiene el consumo elevado de bebidas alcohólicas y el uso
del tabaco, citando además que los anuncios sobre cerveza han
sido de los pioneros en tener una sensibilidad hacia los adolescentes,
además se hace hincapié en el ataque total realizado sobre
el tabaco en dichos medios (Atkin, 1993) (Strasburger, 1993).
- ¿Y que comportamiento tienen
los jóvenes frente a todas las advertencias que aparecen en estos
medios? Pues dos estudios de la Unidad de Investigación sobre
Alcohol y Salud Pública de la Universidad de Auckland lo ha observado
en jóvenes de 10 a 17 años, y el resultado habla de que
los chicos tienen un cierto acercamiento a la cerveza a la que no encuentran
como una bebida perjudicial y asocian otros tipos de bebidas alcohólicas
como poco recomendables para su salud (Wyllie, Zhang, Casswell, 1998a)
(Wyllie, Zhang, Casswell, 1998b).
- Para finalizar, un interesante
trabajo del Centro para el Bienestar y Desarrollo de Helsinki, que plantea
la imagen de la juventud que bebe frente al status ambiguo del joven
como no adulto en la sociedad contemporánea. El autor plantea
un juicio sobre la investigación social y cultural del alcohol
como un camino de dos direcciones, en el que el comportamiento social
y su influencia hacia el alcohol están en contraposición
de lo que dicta la salud (Sulkunen, 1998)
Trabajos
sobre patrones 'standard' de bebida
- En los últimos años
se ha popularizado el concepto de unidades
standard de bebidas, pero como apunta
la Unidad de Alcohologia de la Generalitat de Cataluña (Gual,
Martos, Lligona, Llopis, 1999) en un estudio realizado en ocho regiones
del país con más de 10.000 personas, hay problemas de
unificación. Si bien la unidad para cerveza y vino es la misma,
10 gramos de alcohol, para los licores la unidad es justo el doble y
esto si no se conoce puede darle al ciudadano lugar a equívocos,
y en consecuencia debería irse a una total unificación
independientemente del tipo de alcohol. De todas formas la utilidad
para los estudios y para el conocimiento general de estas unidades es
muy grande, como dice el Plan de Acción sobre Drogas de Barcelona(Rodriguez-Martos,
Gual, Llopis, 1999) que lo puede utilizar para sus medidas, registros
y monitorización de los consumos de alcohol por parte de la gente
que tienen en tratamiento.
- Incluso en estudios de muy amplio espectro de
población como el realizado por la División de Biometría
y Epidemiología del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol perteneciente
al Instituto de Salud de Bethesda en Maryland (Dawson, 1998) en el que
se relaciona el volumen de etanol consumido con los efectos sobre los
individuos, se utilizan estas unidades. Se llega a la conclusión
de que cuanto más exacta es la encuesta se puede llegar con una
mayor fiabilidad a las cantidades que se han consumido y así
poder buscar las relaciones con el comportamiento y los posibles desordenes
que haya en las personas.
- Por último, existe un trabajo del Centro
de Ciencia Epidemiológica danés en el Instituto de Medicina
Preventiva(Gronbaek, Tjonneland, Johansen, Stripp, Overvard, 2000) que
realiza una encuesta sobre tipo de alcohol y patrones de bebida en una
población de casi 57.000 daneses, en la que se destaca que el
71% prefieren vino o cerveza frente a otras bebidas con alcohol. Entre
los bebedores más habituales de cerveza y los de vino las cantidades
de alcohol son similares ya que los que ingieren cerveza lo hacen en
mayores cantidades con lo que equilibran los gramos totales de alcohol.
Trabajos relativos a controles de
alcoholemia y conducción
- Existe un problema básico y que no esta
aún resuelto y es el de los falsos negativos en los controles
de alcoholemia, a pesar de que los aparatos son cada vez más
precisos, sobretodo después de haber ingerido alimentos sólidos
junto a la bebida. La policía es incapaz, como atestigua el informe
del Instituto de Investigación del Sur de California en Los Angeles
(Moskowitz, Burns, Ferguson, 1999), de distinguir por el aliento el
tipo de bebida, cerveza, vino, licores, etc... que ha ingerido el individuo
y de ahí sacar conclusiones. Salvo en un laboratorio los resultados
no pueden ser definitivos. Un método que podría ser muy
útil para hacer un seguimiento de personas que conducen e ingieren
cantidades altas de alcohol es analizar la transferrina deficiente en
carbohidratos y sus niveles que es un marcador del consumo de alcohol,
sobretodo si la unimos a la gamma glutamiltransferasa. Un estudio de
la Universidad de Malmoe (Kristenson, Jeppsson, 1998) nos indica que
el seguimiento de estos parámetros bioquímicos es muy
interesante para ver la ingesta de alcohol y además que el número
de falsos positivos es pequeño.
- Un problema, que cada vez está más
generalizado es el de los lugares de venta de bebidas alcohólicas
para la gente que va por la carretera. Un trabajo del Centro de Investigación
de la Prevención de Berkeley (Gruenewald, Stockwell, Beel, Dyskin,
1999) pero realizado en Australia, habla de que la venta de cerveza,
que va acompañada de otras bebidas de alta graduación
produce problemas en los conductores, incluso un estudio del Departamento
de Policía de Santa Ana en California, nos dice que en estos
locales la ingesta de cerveza pasa a segundo lugar después de
las bebidas de alta graduación con lo que el peligro para los
conductores es mayor (Breen, Dang, Jaing, Boyd, 1998).
- En otro orden de ideas, citar la presentación
de la Fundación para la Investigación de Adicciones de
Toronto (Room, West, 1998) que habla de los problemas entre Canadá
y Usa en la frontera con la "guerra de las cervezas", es decir precios
a uno y otro lado distintos y otros casos de transito ilegal de bebidas
alcohólicas con las consiguientes tensiones y aspectos de contrabando
que se dan.
Trabajos
sobre alcohol y violencia 
- Un tema debatido por su peligrosidad social es
el de la ingesta excesiva de alcohol y violencia, cada vez aparece más
y más en nuestro entorno en espectáculos deportivos, y
su posible o difícil control. Hay trabajos en los que aparecen
bebidas alcohólicas y violencia como el del Instituto Sueco para
Investigaciones Sociales de Estocolmo que nos relaciona el consumo de
cerveza y bebidas de alta graduación tanto en lugares públicos
como privados con el aumento o disminución de asaltos y robos.
- Por supuesto no es el único factor pero
si aparece una correlación que nos invita a pensar (Norstrom,
1998), como el del Centro Nacional para el Estudio de la Prevención
de Drogas de Abuso de Perth en Australia que relaciona el aumento de
diferentes bebidas alcohólicas con el aumento de la delincuencia
callejera nocturna y la morbilidad debida al alcohol.(Stockwell y cols.,
1998). Los resultados hablan de una relación directa, pero no
de la cerveza y vino de baja graduación y sí de otras
bebidas de mayor graduación.
- Ahondando en este tema, el Departamento de Psicología
de la Universidad Bowling State de Ohio ha estudiado la influencia de
la dosis y tipo de bebida en las expectativas de actuación, en
delincuentes que se han prestado al trabajo, y se ha elaborado un cuestionario
que puede darnos idea de cómo pueden actuar este tipo de personas
según la cantidad de alcohol ingerido (Guarna, Rosenberg, 2000)
Trabajos relacionados
con consumo de alcohol en determinadas situaciones
- Un estudio trata del contenido en alcohol de
cervezas y bebidas de malta y su interés en el ámbito
medico legal. Se ha hecho un análisis por cromatografía
de gases para estudiar el contenido en una serie de 404 cervezas y bebidas
de malta. El rango para las "ales" era de 5,51% y para las "lagers"
de 5,32% como valores más representativos. Citar que a pesar
de que el método cromatográfico es una de las grandes
técnicas para la analítica, había discrepancias
entre estos resultados y los que en su caso aportaban las etiquetas
de algunas de ellas, aunque la mayoría no daba ese dato (Logan,
Case, Di Stefano, 1999).
- Otro referencia nos habla de las actitudes de
los consumidores frente a los alimentos transgénicos, realizado
por la Escuela de Negocios de Aarhus, en Dinamarca(Bredahl, 1999). El
interés del trabajo es que dos de los alimentos que se dieron
en el estudio con 400 personas fueron cerveza y yoghurt realizados a
partir de materias primas modificadas genéticamente. Los resultados
de la experiencia fueron más desde el punto de vista de consideraciones
éticas y psicológicas que por el aspecto de palatabilidad
o de posibles efectos inmediatos de la ingesta, y en conjunto no muy
positivos en cuanto a la aceptación hacia estos productos.
- Otro fue el artículo realizado por Unimed
de Oslo sobre el consumo de alcohol y tabaco entre profesores de secundaria
en Zimbabwe(Eide, Butau, Acuda, 1999). Los resultados no fueron demasiado
alarmantes: 38,6% de los profesores y 8,2% de las profesoras bebían
a diario o al menos semanalmente, siendo la cerveza la bebida preferida.
Entre los que más bebían parecía atisbarse un rendimiento
en su actividad docente que era más bajo que en el resto.
- El Instituto Mejicano de Psiquiatría ha
realizado un estudio sobre patrones de consumo de alcohol en pacientes
admitidos en servicios de urgencia de 8 hospitales de Méjico
D.F. y se ha visto que más del 60% de los ingresados había
bebido cerveza o licores recientemente, y el 58% admitieron que en el
último año habían bebido. El patrón que
obtuvieron de predominancia era de baja frecuencia y alta cantidad (Lopez-Jimenez,
1998).
- En atención primaria, aparece un trabajo
interesante de Huddinge en Suecia que nos habla de cómo los cuidados
de salud primaria pueden ayudar a los pacientes en sus hábitos
de bebida. Para ello un seguimiento del individuo con cuestionarios
periódicos, unidos a analíticas con marcadores bioquímicos
son muy útiles para ayudar a deshabituar a los bebedores que
tengan síntomas de excesiva ingesta pero no una dependencia seria
(Dahl, Thakker, 1998).
- Un estudio experimental curioso es el realizado
sobre el efecto del consumo de alcohol en una actividad de juego simulada,
realizada en el Departamento de Psicología de la Universidad
Macarthur de Sidney (Kyngdon, Dickerson, 1999) en la que se realizaron
pruebas con unos voluntarios, 40 hombres, que beben alcohol y son jugadores
habituales, no ludópatas pero sí que a menudo lo realizan.
Se hizo una actividad simulada y los resultados nos llevan a que cantidades
pequeñas de alcohol tienen un efecto psicológico sobre
el jugador reforzando su serenidad en el juego, por lo que se van a
seguir realizando investigaciones para ver las interacciones en el comportamiento
y en la posible adicción que puede tener el jugador con el alcohol
y viceversa.
- Hay un análisis realizado en el Departamento
de Medicina de Emergencias del Hospital Stanford de California en el
que se relaciona beisbol y cerveza. (Wolfe J, Martinez R, Scott WA,
1998) Se examinan los patrones de consumo entre los espectadores varones
de estadios de la liga mayor de beisbol en USA. El 41% de los espectadores
dan positivo al alcohol. Los más consumidores son los que estan
entre 20 y 35 años; dentro de estos el 50,8 % han tomado algo
de alcohol, el 10,8% estan en límites prohibidos y casi el 5%
debían ser tratados de la intoxicación alcohólica.
- En último lugar, mencionar otro trabajo
que habla de la comida de los fumadores y los no fumadores y el papel
de la pareja en el comportamiento. Es un estudio del Departamento de
Medicina Social del Instituto de Salud Pública de Copenhague(Osler,
1998). El problema principal es que los fumadores comen menos fruta,
vegetales, pan integral, jamón, te y son más consumidores
de café, carne y cerveza que los no fumadores. El trabajo habla
de la labor que debe realizar la pareja del fumador para procurar modificar
sus hábitos y que tenga una dieta que sea lo más saludable
posible.
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