Revisión narrativa (II)

   
* Otros bloques temáticos :
 

  • Consumo de cerveza y otros tipos de alcohol
  •  

  • Cáncer, ingesta de cerveza y otros tipos de alcohol
  •  

  • Enfermedad cardiovascular, ingesta de cerveza y otros tipos de alcohol
  •  

    2. Distintos aspectos de la salud en relación con la ingesta de cerveza y otros tipos de alcohol

    A continuación nos vamos a referir a una serie de estudios, en los que el alcohol (en general, aunque en algunos se detalla el tipo de alcohol) se relaciona con distintos aspectos de la salud.

    Trabajos sobre tensión arterial Volver arriba

    • La Clínica de Rehabilitación de Todtmoos en Alemania nos indica que un cambio en el estilo de vida puede ayudar a los hipertensos a regular su presión sanguínea, y entre estos cambios están los dietéticos y dentro de ellos los relacionados con la bebida. Se debe reducir en estas personas la cantidad de alcohol que se toma habitualmente para poder tener una mejora en estos aspectos(Muller, Franz, 1998).
    • El Departamento de Medicina del Royal Perth Hospital ha realizado un control de la influencia de la ingesta de alcohol sobre la presión sanguínea, en bebedores habituales y en los de fin de semana, llegándose a la conclusión de que el aumento de la presión es similar en ingestas parecidas, pero este aumento es más duradero en los habituales que en los de fin de semana (Rakic, Puddey, Burke, Dimmitt, Beilin, 1998).

    Trabajos relacionados con metabolitos y diferentes parámetros de interés clínico Volver arriba

    Hiponatremia

    • Hay cuatro trabajos relacionados con hiponatremia, uno en el Departamento de Cuidados de Salud para Adultos del Hospital King´s College de Londres que observó una hiponatremia severa en un hombre de 56 años con abuso de alcohol con una polidipsia, con potomanía como se conoce también, de cerveza que con tratamiento intensivo se recuperó a pesar de tener complicaciones serias(Kelly, Wassif, Mitchard, Gardner, 1998).
    • También en la revista Nefrología, autores franceses hacen revisiones sobre la hiponatremia asociada a los bebedores excesivos de cerveza. Aquí se habla de cinco casos, en dos de ellos apareció después de intervenciones quirúrgicas y fueron más problemáticos que los otros.(Mallie, Halperin, Bichet, 1998).
    • El Departamento de Medicina Interna de del Centro Médico de Leeuwarden en Holanda (Hettema ME,Halma C, 1999) reporta un caso de hiponatremia en bebedores de cerveza que consumen una excesiva cantidad de ella, es decir una potomanía. En el trabajo habla de este paciente, su hiponatremia y el tratamiento subsiguiente.
    • En este aspecto un trabajo del Departamento de Medicina de la Universidad de Colorado (Thaler, Teitelbaum, Berl, 1998) nos indica que los ovolactovegetarianos pueden presentar hiponatremia, observandose que se ingieren muy bajas cantidades de proteínas y que generalmente no se ingiere cerveza. Postulan una regulación de la ingesta de solutos para no tener estos problemas. El fenómeno es mayor en personas que eran bebedoras de cerveza cuando dejan de tomarla.

    Trabajos sobre hierro en sangre y cerveza

    • Aquí vamos a referir varios trabajos que estan todos directamente relacionados con la cerveza y problemas de hierro que se dan en Africa. El déficit de hierro alimentario es común en el sur de Africa y aunque hay una concepción de que no es un problema, lo cierto es que no se ha demostrado que sea tan benigna esta falta.
    • El Departamento de Medicina de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburg(MacPhall y cols., 1999) ha hecho un estudio sobre 22 sujetos de raza negra para buscarles déficit de hierro a través de biopsia hepática. Posteriormente se hicieron análisis de sangre y se vio la relación entre falta de hierro en hígado las concentraciones ferritina sérica y saturación de transferrina, así como los caso de hepatomegalia que aparecían, concluyendo que se deben tomar medidas en este aspecto de falta de hierro. Déficit que el Departamento de Medicina de la Universidad de Zimbabwe ha demostrado que es genético (Moyo y cols., 1998) en un estudio con 351 zimbabuos y sudafricanos pertenecientes a 45 familias y en los que se ve esta característica, independientemente de edad, sexo y consumo o no de cerveza, en mayor o menor grado aparecía siempre un déficit de hierro.
    • Otro trabajo de la Universidad Witwatersrand en Johannesburg, en su Departamento de Medicina (Mandishona y cols., 1999), que habla sobre lo mismo: las cervezas tradicionales que son muy ricas en hierro y protegen (en este caso el estudio es sobre mujeres embarazadas) a la población ayudando a resolver este problema.
    • La siguiente pregunta es ¿qué pasa en las zonas urbanas africanas? El Departamento de Medicina de la Universidad de Zimbabwe ha estudiado esta situación y observa que aparecen los mismos déficits y que los problemas puede ser importantes para posibles daños hepáticos (Gangaidzo y cols., 1999). Podíamos concluir diciendo que en este problema genético del sur de Africa las poblaciones rurales a partir de la cerveza tradicional lo solucionan mejor.

    Magnesio plasmático y cerveza

    • Un trabajo de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Jerusalén (Gorinstein S y cols. 1998) habla del consumo moderado de alcohol y su acción sobre las enfermedades cardiovasculares, y uno de sus posibles acciones es una acción antiarritmica. Se ha visto que, frente al agua mineral, el contenido en magnesio de la cerveza es más alto y de ahí que los autores piensen que su acción en esta patología sea debido a este contenido.

    Trabajos sobre estrógenos y alcohol

    • El Departamento de Fisiología del King´s College de Londres ha identificado en el lúpulo un potente fitoestrógeno, lo que parece conferir a la cerveza una interesante acción estrogénica. En este estudio se han hecho bioensayos "in vitro" para estrógenos y los resultados son positivos pero bajos como para pensar que la acción sea importante (Milligan y cols., 1999).
    • Sobre este tema hay una revisión realizada en la División de Investigación Biomédica del Instituto de Abuso de Alcohol y Alcoholismo de Bethesda, sobre la asociación entre consumo moderado de este y niveles de estrógenos en postmenopáusicas sanas .De los ocho estudios analizados, dos de orina y los otros seis de sangre, en uno de orina había un aumento positivo de estrógenos con el alcohol, entre un 16 y un 20%. De los de sangre, sólo dos incrementaban los niveles de estradiol, uno en Europa y otro en América. El americano los incrementaba sólo con vino y no con cerveza o whisky y el europeo lo incrementaba en mujeres danesas y portuguesas pero no en españolas. Así pues, se necesitan más estudios para concretar estos datos. Tambien parece que el consumo de alcohol incrementa los niveles de estradiol en mujeres que toman estrógenos como terapia, con lo cual en estos casos puede ayudar a incrementar el riesgo de cancer de mama (Purohit, 1998).
    • Por último, citar que se han identificado isoflavonoides en la cerveza (revista Steroids de 1998: Lapcik, Hill, Hampl, Wahala, Adlercreutz, 1998), cuando la fuente más popular de estos compuestos en humanos a escala dietética ha sido siempre la soja , con lo que se abre después de estos resultados un dato interesante de fuente alimenticia de isoflavonoides, porque además se han hecho pruebas con 26 muestras de cerveza y se ha visto que estos compuestos aparecen de una forma regular.

    Acido úrico

    • Uno es el que trata sobre la asociación inversa entre las concentraciones de ácido úrico y beber café en hombres japoneses de mediana edad (Kiyohara y cols., 1999) realizado por el Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Kyushu de Fukuoka. La idea es que el consumo de café con sus propiedades diuréticas debe ayudar a bajar las concentraciones de ácido úrico. Se ha hecho un estudio sobre el proceso tanto con café como con té verde, y se ha visto que en el caso del café las diferencias entre tomar una taza al día o tomar cinco desde el punto de vista de concentración de ácido úrico es mucho más pequeña de lo que cabría pensarse, además es independiente de la edad, concentraciones de colesterol, hábito de fumar, beber cerveza, etc. Con el té el resultado ni siquiera se modifica. Cabe pensar que la relación entre café y ácido úrico existe pero hay que seguir investigando, hasta ahora es muy pequeña como para movernos hacia una conclusión.

    pH

    • Un trabajo del Hospital General San Bonifacio de la Universidad de Manitoba (Canadá), estudia el impacto de la ingesta de líquidos en los valores de pH en orina de 24 horas. 82 pacientes se prestaron al trabajo y los líquidos utilizados fueron café o té, zumo de frutas, cola y cerveza. El pH de cola, zumo y cerveza era aproximadamente el mismo, de 3.. Después de realizar el estudio se observa que las variaciones mayores para los pH las dan la cola y los zumos, quedando la duda para la cerveza porque se había ingerido demasiado tiempo antes para que se pudiera evaluar bien, aunque la conclusión es que no parece que la influencia sea muy grande (Shoenut, Duerksen, Yaffe, 1998)

    Trabajos sobre salud física y mental y adolescentes Volver arriba

    • Un estudio del Instituto para la Salud de la Universidad de New Brunswick en New Jersey relaciona la ingesta de alcohol con la salud física y mental de los adolescentes. Los resultados indican que existen algunos perjuicios desde el punto de vista físico, sin distinguir a igualdad de cantidad entre las distintas bebidas alcohólicas, pero no aparecen resultados destacables en cuanto a la salud mental de los jovenes (Hansell, Raskin, Molaparast, 1999).

    Trabajos sobre obesidad Volver arriba

    • Sobre la relación del alcohol y el peso en las mujeres aparecen dos, uno del Departamento de Enfermedades del Corazón y Pulmones de Goteborg que estudia los factores psicosociales y socioeconómicos en la mujer y su relación con la obesidad y distribución de la grasa corporal, llegando a observar que cuando hay problemas de este tipo se acompañan con una baja actividad física en las mujeres obesas, que no se demuestra que tenga equiparación en los hombres, aunque en estos aparecen peores relaciones en el cociente cintura/cadera cuando son divorciados y viven solos que cuando están casados (Rosmond, Bjorntorp, 1999).
    • El Departamento de Ateroesclerosis del Instituto Pasteur de Lille habla de la influencia en el cociente cintura/cadera en una muestra de hombres y mujeres franceses. Son dos muestras amplias (1.778 hombres y 1.730 mujeres entre 35-64 años) y con un completo cuestionario que lleva al final como conclusión, que independientemente del BMI, el cociente es mayor cuando hay consumo de alcohol, aunque reseñemos que en este trabajo es el vino la bebida más significativa (Dallongeville y cols., 1998).
    • El Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario de Zurich tiene un estudio con cuestionario entre los hoteleros y restauradores de la zona de la Suiza alemana y se observa que independientemente del tipo de alcohol, los bebedores tienen como factor de riesgo la posibilidad de alcanzar sobrepeso, sobre todo cuando la ingesta es diaria y mayor de 36 gramos por día (Meyer, Suter, Vetter, 1999).
    • En el Departamento de Biología Humana de la Universidad de Maastrich se ha estudiado el efecto de abrir el apetito que posee un aperitivo en personas con y sin sobrepeso, llegando a la conclusión de que los aperitivos alcohólicos estimulan más el apetito tanto en uno como otro de los grupos de individuos, mientras que los no alcohólicos no son tan importantes en este aspecto (Westerterp-Plantenga, Verwegen, 1999)

    Trabajos sobre orina y riñón Volver arriba

    • Sabido es desde siempre que la forma de tratamiento mejor que existe para las piedras en el riñón es la ingesta alta de fluidos. En un trabajo de la Universidad de Parma, se habla de las medidas preventivas de este tipo para evitar la nefrolitiasis, y recomienda que se beba mucho líquido, sobretodo agua, pero también hace referencia a otras bebidas y entre ellas por su carácter diurético la cerveza, té, café etc. (Borghl y cols., 1999)
    • Aunque en la Unidad de Alcohol y Drogas del Hospital Universitario de Linkoping en Suecia se comenta que en un estudio realizado sobre siete voluntarios sanos a los que se les dio un litro de cerveza de exportación en 30 minutos y luego dos horas después de medio a un litro de agua, se les midió la orina cada 30-60 minutos durante seis horas después de empezar a beber y se les midieron algunos parámetros. El máximo de diuresis apareció 60-90 minutos después de empezar a beber, la creatinina y la osmolalidad bajaban después de beber y el pico máximo de diuresis coincidía con el mínimo de los otros parámetros. Como dato interesante final decir que las concentraciones de etanol eran independientes de las cantidades de agua ingeridas (Bendtsen, Jones, 1999).
    • Un trabajo del Laboratorio de Nutrición Química de la Escuela Superior de Agricultura de la Universidad de Kioto demuestra que cuando se les da a unos voluntarios una cerveza que esta a temperatura ambiente y almacenada durante uno a cinco meses, es decir que le falta sabor, gusto agradable aunque sea de las cervezas normales en el mercado, estos voluntarios toman menos que cuando esta es fresca y apetitosa y lo más interesante, la eliminación de orina es menor cuando se ingiere esta cerveza almacenada (Nagao y cols., 1999)
    • El Departamento de Nutrición del Instituto de Salud Pública de Helsinki ha estudiado la asociación entre dieta y riesgo de piedras en el riñón en una cohorte de 27000 finlandeses varones, fumadores y entre 50-69 años que inicialmente no tenían piedras. Al cabo de cinco años, 329 habían evolucionado hacia la formación de estas piedras, y se han llegado a las conclusiones de que las ingestas de calcio no estaban asociadas a las piedras, las de cerveza eran antagónicas de la formación de piedras, dando incluso valores de que una cerveza por día reducía la posibilidad de piedras en un 40%. También la ingesta de magnesio estaba inversamente asociada (Hirvonen, Pietinen, Virtanen, Albanes, Virtamo, 1999).

    Niveles de alcohol en sangre y parámetros relacionados. Marcadores Volver arriba

    • Un trabajo publicado en el J-Clin-Forensic-Med nos habla sobre los niveles elevados de alcohol en sangre que aparecen causados por cervezas sin alcohol ( Di Martini AF,Rao KN,1999). Está relacionado con la ingesta de esta en pacientes alcohólicos. Sin embargo son pacientes con situación terminal en el hígado los que acumulan alcohol en sangre a pesar de tomar cervezas sin alcohol. Se comenta un caso estudiado por los autores.
    • El Departamento de Asuntos de Veteranos del Centro Médico del Bronx ha realizado un estudio farmacocinético sobre la absorción y biodisponibilidad del alcohol. Se observa que la clave es la facilidad de absorción del mismo y su elevación en sangre que afecta más que la tardanza mayor o menor de su eliminación. Hay una relación con el vaciado gástrico y existen interacciones con el tipo de alimentos que acompañen a la ingesta alcohólica. También se esta estudiando si algún componente de las bebidas analizadas (cerveza, vino, licores) puede tener influencia sobre este vaciado y en consecuencia mayor rapidez en la absorción y en la aparición de altos niveles de alcohol en sangre. Parece que el sexo y los distintos ritmos circadianos de hombres y mujeres pueden influir (Gentry, 1999)
    • Un interesante trabajo de la División de Control de Venenos de California(Nordt, Williams, Manoguerra, Clark, 1999) habla del análisis de etanol a continuación del consumo de cervezas sin alcohol. Se realizó una prueba de alcoholemia en aliento en 8 varones sanos que habían tomado en una hora seis cervezas sin alcohol. Se les hicieron pruebas a los 30, 60 y 120 minutos y los niveles más altos, que eran cuantitativamente pequeños, aparecían en las dos primeras medidas, en la última ya ni aparecián.
    • Un parámetro analítico interesante para la determinación de procesos que suceden después de la ingesta alcohólica es la excreción urinaria de metanol y de 5-OH triptofol en el estado de "resaca". Se hizo la experiencia con 9 mujeres y 11 hombres después de tomar 50 y 80 gramos de alcohol, en forma de vino blanco o cerveza de exportación a elegir durante la cena. Al día siguiente se tomaron las muestras de orina y se comprobó que las concentraciones más altas de etanol estaban en las primeras orinas y no en las tomadas al final de la mañana y por la tarde. Salvo para tres individuos el análisis de aliento era negativo. Sin embargo el metanol y el 5-OH triptofol eran positivos hasta la tercera muestra al final de la mañana. Asimismo se agruparon los individuos por síntomas de resaca como vértigos, nauseas, mareos, etc y se observó que estos solían aparecer a partir de una ingesta de más de 50 gramos de alcohol, siendo variables según los individuos, y guardaba relación con los parámetros anteriores, es decir el metanol parece ser un factor importante en estos aspectos de efectos del alcohol; el trabajo aparece en una publicación de la unidad de dependencia a drogas del Hospital Universitario de Linkoping, Suecia (Bendtsen, Jones, Helander, 1998).
    • El Departamento de Medicina de la Universidad de Newcastle ha estudiado la influencia sobre las concentraciones de etanol en sangre de omeprazol, cimetidina y ranitidina y no ha observado que tengan influencias de ningún tipo sobre esta (Brown, James, 1998)
    • Cuando hay una ingesta excesiva de etanol, un parámetro que se ve alterado es el ácido mevalónico, precursor del colesterol en su síntesis endógena. La relación es directa con la cantidad de alcohol y no con el tipo de bebida, así en un trabajo del Departamento de Farmacología Clínica de la Universidad de Bonn se hizo la experiencia con cantidades iguales en alcohol de cerveza y vodka y midiendo a la mañana siguiente el incremento de ácido mevalónico en suero y orina (Lindenthal, von Bergmann, 2000).
    • Otro trabajo, del Departamento de Medicina del Royal Perth hospital(Burke y cols., 1998) evalúa la transferrina deficiente en carbohidratos(CDT) y la gamma glutamiltranspeptidasa (gamma-GT) como marcadores de ingesta de alcohol y cambio en la bebida en hombres blancos australianos de entre 20 a 63 años que beben regularmente entre 20 a 60 gramos de alcohol por día, bien a diario o bien a lo largo del fin de semana . Los resultados indican que cuando hay un cambio de un 10% en la CDT da una probabilidad de un 70 % de detectar que el individuo en cuestión ha variado al menos en dos bebidas por día, mientras que los cambios en la gamma-GT nos dan unos valores probabilísticos menores, es decir es mejor método de seguimiento la CDT para bebedores que estén en una escala de 20 a 60 gramos por día.
    • Los etilésteres de ácidos grasos han sido estudiados como nuevos marcadores biológicos para las exposiciones a alcohol en el útero, en el Departamento de Pediatría del Hospital de Enfermedades Infantiles de la Universidad de Toronto. Estas sustancias pueden se efectivas como se muestra en estudios realizados sobre el meconio de recién nacidos de madres que durante el embarazo han bebido (Klein, Karaskov, Korent, 1999).
    • La Escuela de Tecnología del Instituto Himeji de Hyogo en Japón ha estudiado la glicín-betaina en cerveza como una sustancia antimutagénica frente a mutágenos importantes (Kimura y cols. 1999) como el del pez sanma, pero el problema es que la cerveza tambien lleva sustancias que inhiben la acción de esta glicín-betaina con lo que su posible interés dentro de la cerveza resulta bastante complicado.

    Trabajos sobre mujeres embarazadas y alcohol Volver arriba

    • Tenemos dos trabajos en distintas poblaciones y culturas; uno habla del consumo de alcohol persistente en embarazadas primíparas en Suecia y sus repercusiones psicosociales (Dejin-Karlsson, Hanson, Ostergren, 1997), realizado por el Departamento de Medicina Comunitaria de la Universidad de Lund en Malmoe sobre una población de 872 mujeres, el 32,8% de las bebedoras lo siguieron haciendo durante el embarazo pero en menores cantidades. Las más jóvenes eran las que con más facilidad dejaban de beber o tomaban cerveza, mientras que las de mayor edad tomaban una copa de vino para relajarse y combatir el stress.
    • El otro habla del consumo de alcohol en embarazadas en las áreas del Cabo Oeste y está realizado por la fundación para investigaciones sobre alcohol de la Universidad de Ciudad del Cabo (Croxford, Viljoen, 1999), en la que habla de la gran cantidad de alcohol y tabaco combinado que en las zonas más deprimidas de esta área poblacional se ingiere entre embarazadas, el 29,4%. La cerveza es la bebida de preferencia, pero el problema son las grandes cantidades ya que extrapolando los resultados nos aparece un dato estremecedor de la posibilidad de que haya un síndrome fetal alcohólico en el 9,5% de las encuestadas.

    Trabajos sobre anafilaxias y cerveza Volver arriba

    • Los casos de reacciones alérgicas a la cerveza son escasos, pero existen algunos descritos en la literatura, como el del Departamento de Biotecnología Agraria de la Universidad de Padua que describe una urticaria por beber cerveza debida a una reacción de hipersensibilidad inmediata provocada por una proteína de alto tamaño molecular existente en la cebada, y que no parece estar relacionado con el alergeno de la cebada que provoca el llamado asma del panadero. Dado que a veces los síntomas son severos se recomienda que después de aparecer la primera reacción se le haga a la persona un test de sensibilidad (Curioni y cols., 1999).
    • Como continuación existe un trabajo del Servicio de Alergología del Hospital Civil de Verona (Bonadonna, Crivellaro, Dama, Senna, Mistrello, Passalacqua, 1999) en que se describen dos casos de anafilaxis inducida por la cerveza y relacionadas con la sensibilización a la cebada que corroboran las características vistas en el trabajo anterior.
    • Por último el Servicio de Alergología de la Fundación Jiménez Díaz desarrolla un caso de una mujer con 21 años que tuvo urticaria, angioedema y disnea después de beber cerveza y comer un aperitivo de maíz. La conclusión es que desarrolló la anafilaxis por alergenos presentes en cebada y maíz (Figueredo y cols., 1999).

    Aparato gastrointestinal Volver arriba

    Trabajos sobre reflujo gastroesofágico y alcohol

    • El reflujo gastroesofágico puede aparecer en ambos sexos y en distintas edades. La relación entre la concentración de alcohol en el aliento y el reflujo no es conocida. Hay un trabajo de la División de Gastroenterología del Hospital Universitario de Linkoping en Suecia, que lo ha estudiado (Kechagias, Jonsson, Franzen, Andersson, Jones, 1999), utilizando también otro parámetro que es la concentración en sangre de alcohol. El estudio se ha hecho con cinco hombres y cinco mujeres durante una y dos semanas. En ambos experimentos cada sujeto tomó la misma dosis de etanol en distintas bebidas entre las que estaba la cerveza. Durante la absorción del alcohol, en los primeros noventa minutos después de empezar a beber las concentraciones son similares en aliento y sangre, tendiendo a ser mayor en aliento. Después excede la de sangre a la de aliento y lo que no se puede decir es que la posibilidad de un reflujo pueda incrementar la concentración en aliento.
    • Otro estudio, del Departamento de Gastroenterología del Hospital Bogenhausen de Munich habla sobre los diferentes efectos en esfínter esofágico y reflujo, pero del vino blanco y tinto(Pehl, Pfeiffer, Wendl, Kaess, 1998). La conclusión es que ambos favorecen el reflujo pero el blanco tiene un menor efecto sobre el esfínter con lo que el reflujo libre es menor en este caso.

    Secreciones digestivas

    • Por otro lado, el etanol causa una moderada estimulación de la salida de enzimas y del bicarbonato pancreático, es decir hay una inhibición del páncreas exocrino por la acción alcohólica Se ha estudiado esta situación "in vitro" y durante el alcoholismo crónico se ve que la inhibición inducida por el etanol produce una salida de enzimas que causan precipitación de proteínas y esto se considera crucial para el desarrollo de la pancreatitis alcohólica crónica en humanos; otras alteraciones producidas por el alcohol sobre las secreciones que pueden contribuir a estos problemas son la inhibición de la secreción de tripsina y cambios en la concentración de litostatina. El trabajo es del Departamento de Gastroenterología de la Universidad De Heidelberg(Niebergall-Roth, Harder, Singer, 1998).
    • En la cerveza se ha encontrado un potente estimulador de la descarga de la gastrina. Se ha encontrado a través de diversos análisis y puede justificar una gran parte de la actividad de la cerveza, según aparece en un trabajo del Departamento de Desarrollo Técnico de la empresa Suntory en Japón (Yokoo y cols., 1999).
    • Como continuación, el estudio del Departamento de Gastroenterología de la Universidad de Mannheim que habla de la estimulación por la cerveza del ácido gástrico y de la descarga de gastrina en humanos (Teyssen, Gonzalez-Calero, Schimiczek, Singer, 1999). Separa también por distintas técnicas analíticas los componentes de las bebidas alcohólicas, ya que en el estudio incluye al vino y concluye diciendo que el ácido maleico y el succínico son poderosos estimulantes de la salida de ácido gástrico en presencia de bebidas fermentadas de glucosa, pero sin embargo no son mediadores en la acción sobre la gastrina.
    • En otro estudio sobre la acción del etanol puro y algunas bebidas alcohólicas sobre la mucosa de los humanos a través de un estudio descriptivo realizado en el Departamento de Gastroenterología de la Universidad de Heidelberg se han comparado los efectos de la cerveza, el vino, el whisky y las cantidades equivalentes de etanol puro sobre la mucosa gástrica y duodenal. Los resultados nos dicen que las concentraciones puras de etanol son más agresivas que las de las bebidas alcohólicas, aunque el whisky daba resultados más dañinos que vino y cerveza. Los aspectos protectores se piensa que son debidos a sustancias que aparecen en vino y cerveza y no los tiene el whisky y por supuesto el alcohol puro (Knoll, Kolbel, Teyssen, Singer, 1998) .
    • El Departamento de Farmacia de la Universidad de Okayama (Kimura y cols.,2000) observa experimentalmente que en la cerveza existe un potente estimulante de la descarga de la gastrina incluyendo el "primer paso" metabólico del hígado en el alcohol, que es la N - metiltiramina
    • El Departamento de Farmacología Aplicada de la Universidad de Kyoto realizó un estudio sobre la secreción de ácido gástrico en perros en respuesta a la ingesta de alcohol y cerveza con comidas para perros y el papel que tiene la gastrina endógena en el proceso (Matsuno K, Sasaki N, Okabe S, 2000). Los mecanismos por los que la cerveza con la comida y el etanol con la comida estimulan la secreción del ácido gástrico están mediadas no sólo por el incremento de gastrina plasmática, sino también por la acción de la histamina y de la acetilcolina acopladas a esta. En otro trabajo de los mismos autores y publicado en el mismo ejemplar de revista pero en otro suplemento hablan de la acción inhibitoria selectiva de un antagonista del receptor de la colecistoquinona-b /gastrina sobre la estimulación del ácido gástrico, pero que no tiene acciones significativas sobre la estimulación de histamina y de carbacol.

    Trabajos sobre sed y vaciado gástrico

    • El Laboratorio de Nutrición Química de la Escuela de Agricultura de Kyoto estudia la relación entre la digestibilidad de la cerveza y el vaciado gástrico (Nagao y cols., 1998). El estudio con voluntarios nos da una evaluación subjetiva que es después estudiada. Según el estómago va estando más lleno se va perdiendo el gusto y el placer por la cerveza que se va tomando, aunque sea de mayor calidad que las anteriores. El mayor gusto y placer se da cuanto más vacío está el estómago.
    • El Departamento de Ciencias de la Alimentación de la Universidad de California ha evaluado los determinantes del carácter de bebida que calma la sed que posee la cerveza(Guinard, Souchard, Picot, Rogeaux, Sieffermann, 1998). Se han estudiado las características sensoriales de 18 cervezas por parte de 12 personas que han actuado como jurado de cata que han dictaminado que los únicos caracteres que veían como bebida que quita la sed eran la carbonatación y la densidad espumosa. Sin embargo el color, viscosidad, acidez,etc les parecían aspectos negativos en este tema. De cualquier forma el análisis de principal componente que determina este carácter difiere de encuestas realizadas en otros momentos y los resultados no parecen muy determinantes.

    Helicobacter pylori

    • Hay una relación inversa entre el consumo de alcohol y la infección activa por Helicobacter pylori como aclara en su estudio el Departamento de Epidemiología de la Universidad de Ulm en Alemania, destacando que es mayor la relación inversa para vino que para cerveza (Brenner, Rothenbacher, Bode, Adler, 1999).

    Trabajos sobre alteraciones hepáticas y colelitiasis Volver arriba

    • Los trabajos que aparecen en este apartado son estudios relacionados con alteraciones hepáticas o relativos a estas en poblaciones con ciertas características, por ejemplo el Departamento de Gastroenterología y Hepatología de la Universidad de Maastrich que relaciona consumo de alcohol con enfermedad hepática a través de datos del año 94 en Holanda y llega a la conclusión de que en ese año se tomaron 86 litros de cerveza, 16 de vino y 1,8 de licores per cápita . En ese periodo, 657 hombres y 407 mujeres fueron admitidos en hospitales con enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol y de las que murieron 269 hombres y 125 mujeres. Concluye con las distintas proporciones según las provincias holandesas(Adang, Wensing, Stockbrugger, 1998).
    • Un estudio más amplio es el de la Universidad de California sobre este tema, ya aplicado a la cirrosis, en la relación con el alcohol en países de habla inglesa. El estudio trata sobre Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos. Se basa en datos de estos países entre 1953-1993 de consumo de cerveza, vino y licores y los datos de mortalidad referida a la cirrosis hepática. La conclusión es que hay una mayor relación entre licores y cirrosis que de esta con vino y cerveza. Aparecen datos de comportamiento asociado a la bebida y la cirrosis a nivel individual (Kerr, Fillmore, Marvy, 2000).
    • Otro trabajo sobre tipo de bebida y comida de alcohólicos con enfermedad hepática relacionada con el alcohol se ha realizado en el Instituto de Química Biológica de la Universidad de Hohenheim. Se les realizó una encuesta alimentaria a los individuos sobre el tipo de bebida y tipos de comida que ingerían y las mayores relaciones son en las hepatitis, el consumo unido de cerveza y productos de cerdo. En las cirrosis no aparecía la cerveza como tan importante, pero sí los productos de cerdo. En consecuencia se recomienda un control en estos casos del tipo de comida y bebida que toma el individuo (Bode, Bode, Erhardt, French, French, 1998).
    • Otro trabajo de la Cátedra de Gastroenterología de la Universidad La Sapienza de Roma da los resultados de un estudio sobre dieta y piedras en la vesícula. Son 15.910 hombres y 13.674 mujeres entre 30-69 años a los que se les ha hecho una encuesta alimentaria y de ellos se ha seleccionado a 787 hombres y 1.014 mujeres con piedras en la vesícula. Después de interpretar los resultados se llega a la conclusión de que una ingesta baja en carbohidratos y proteínas, alta en fibra, moderada en alcohol y con cenas ligeras son factores protectores (Attili, Scafato, Marchioli, Marfisi, Festi, 1998).

    Flatulencia Volver arriba

    • Otro se refiere a los patrones de emisión de flato e ingesta de fibra, realizado en la Unidad Gastrointestinal del Hospital Príncipe de Gales en Australia (Bolin, Stanton, 1998), que pueden ser interesantes para las personas que tienen estos problemas o una distensión abdominal. Se ha realizado un estudio entre 60 hombres y 60 mujeres entre 17 y 67 años viéndose que la emisión de flato guarda una relación directa con la ingesta de fibra, a más fibra más flato siendo más oloroso en hombres que en mujeres y este aspecto en relación tambien con una mayor ingesta de cerveza, cuanta más cerveza el olor es mayor.

    Trabajos sobre huesos y alcohol Volver arriba

    • Nos aparecen cinco trabajos, uno de ellos es experimental en animales de laboratorio y fue presentado en la revista de Investigación Clínica y Experimental sobre Alcoholismo (Sampson, Gallager, Lange, Chondra, Hogan, 1999). En el mismo se estudia el deterioro de los huesos con la ingesta de alcohol con el modelo de beber durante toda la semana o beber sólo el fin de semana, que es una costumbre que tiene la gente joven en la actualidad. Los animales ingirieron cantidades de alcohol para su peso equivalentes a las de una mujer de 63 Kg. que tomara seis cervezas en un día, según el caso durante el fin de semana o a lo largo de toda la semana. Los resultados nos dicen que no hay cambios en las que beben durante la semana y entre las de fin de semana, presentando un crecimiento del hueso, de la densidad y del peso, aunque sin embargo tienen hipocalcemia.
    • Los otros son sobre humanos, uno habla sobre los efectos potencialmente dañinos de la cerveza en los dientes. Es un estudio "in vitro" de la Facultad de Odontología de la Universidad de Sao Paulo realizado con siete clases de cervezas y los distintos parámetros que se miden analíticamente, dando unas conclusiones que indican la posibilidad de que las concentraciones de calcio y fosfato así como acidez y pH puedan influir sobre la salud bucodental de los individuos (Nogueira, Souza, Nicolau, 2000).
    • Otro es un estudio del Centro de Epidemiología Danés del Hospital de la Universidad de Copenhague sobre ingesta de alcohol, preferencia sobre bebidas y riesgo de fractura de cadera en hombres y mujeres. Es un estudio prospectivo sobre 17.868 hombres y 13.917 mujeres y esta realizado sobre tres conjuntos poblaciones entre 1964 y 1992. Durante este tiempo, aparecieron 500 fracturas de cadera en mujeres y 307 en hombres. Una ingesta discreta de alcohol por semana (1-27 bebidas para hombre y 1-13 para mujeres) no tenía ninguna asociación con la bebida; sin embargo para los bebedores más intensos si aparecían riesgos asociados, incluso el trabajo habla de mayor incidencia de la cerveza, pero esto es lógico porque es la bebida con mayor incidencia en Dinamarca. La conclusión habla de que una ingesta mayor de 27 bebidas por semana da un mayor riesgo de fractura de cadera (Holdrup, Gronbaek, Gottschau, Lauritzen, Schroll, 1999)
    • El Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tokushima en Japón, habla sobre la acción de un compuesto extraido del lúpulo que aparece en el extracto de la cerveza como un inhibidor de la ciclooxigenasa-2, un enzima relacionada con la formación de prostaglandina E2 que es un factor de resorción del hueso (Yamamoto, Wang, Yamamoto, Tobe, 2000).
    • Con respecto al consumo de cafeína, tabaco y alcohol en mujeres postmenopaúsicas y su posible efecto sobre la densidad ósea, hay un estudio realizado por el Departamento de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Nottingham. Es un estudio epidemiológico en mujeres de 45-59 años. No hay significación entre fumadoras y no fumadoras cuando lo eran a los 20, 30 o 40 años pero si hay menor densidad para las que lo son en esta etapa. La cafeína no tenía resultados significativos y en cuanto al alcohol no se establece la relación pero las grandes bebedoras de cerveza tienen una densidad ósea menor (Grainge, Coupland, Cliffe, Chilvers, Hosking, 1998).

    Desordenes neurológicos Volver arriba

    • Con relación a los patrones de bebida individuales para personas con o sin desordenes debidos al alcohol siguiendo el DSM-IV hay un trabajo realizado por la División de Biometría y Epidemiología del Instituto de Abuso de Alcohol de Bethesda (Dawson, 2000) que llega a la conclusión según los datos de 18.352 personas de que los problemas con el alcohol tienen distintos aspectos a tratar, pero que en cualqier caso podemos establecer tres grupos: 1) los que no tienen problemas de desordenes según el DSM-IV 2) los que se clasifican sólo con abuso de alcohol y 3) los que se clasifican con dependencia alcohólica, con o sin abuso. Estos datos son altamente interesantes para el tratamiento posterior.
    • De acuerdo con el saber popular, las bebidas alcohólicas pueden con facilidad dar dolor de cabeza, y de eso trata un estudio del Departamento de Medicina Interna de la Universidad de Florencia, en que relaciona la migraña con el alcohol. Se realizó una encuesta de 14 meses con 307 voluntarios sanos y que únicamente tuvieran episodios de migraña y en la misma se hacía hincapié en la ingesta de bebidas alcohólicas. Se observó que los episodios de migraña se relacionaban más con la ingesta de vinos espumosos y licores que con cerveza y con vino tinto. Asimismo los niveles más bajos de colesterol estaban más relacionados con los bebedores de vino tinto, que era un dato que tambien aparecía en el estudio (Nicolodi, Sicuteri, 1999).

    Trabajos sobre encefalopatía de Wernicke.

    • Existen dos trabajos sobre el síndrome de Wernicke-Korsakoff, un tipo de encefalopatía. El primero realizado en el Departamento de Patología de la Universidad de Sidney intenta determinar la prevalencia de este síndrome en Australia. Se estudiaron los cerebros de 2.212 personas entre 1996-97 por métodos forenses y aparecieron 25 casos de este síndrome, de los que en vida sólo se habían diagnosticado cuatro. El 5,9% del total habían tenido episodios con el alcohol importantes. Se llegó a la conclusión de que había habido un descenso importante en el síndrome desde que se había introducido un enriquecimiento con tiamina en la harina de fabricación del pan, por lo que se recomienda que en las bebidas alcohólicas, sobre todo a la cerveza, por ser la más consumida en Australia se añada tiamina (Harper y cols., 1998).
    • En el Departamento de Neurología del Hospital General Mikahatara en Japón, se presentan dos casos de encefalopatía de Wernicke aparecida varios años después de una gastrectomía. En ambos casos son dos personas con problemas de ingesta alcohólica y que ambos mejoran con la administración de tiamina(Arai, Nara, Awazu, 1997)

    Ingesta Volver arriba

    • Nos encontramos con trabajos que estan relacionados con las preferencias alcohólicas y los riesgos relacionados, que aparecen en primer lugar en la encuesta epidemiológica longitudinal sobre alcohol del Instituto Nacional sobre Abuso de Alcohol y Alcoholismo de Bethesda, en la que con rasgos generales nos comenta que no es lo mismo una ingesta grande de cerveza y de vino que cantidades moderadas de los mismos que pueden tener efectos beneficiosos. También vemos la diferencia entre estas dos bebidas y entre los licores que presentan otras características, aunque hay que ser cautelosos ya que no se han considerado en este informe ni factores sociodemográficos ni comportacionales(Chou, Grant, Dawson, 1998).
    • Una determinación cuantitativa utilizando modelos teóricos estadísticos como puede ser la simulación Montecarlo aplicandole la teoría llamada de la fijación por atrás, por la "cola", la han realizado en el Departamento de Farmacología Clínica de la Universidad Estatal Médica de Moscú; incluso han desarrollado este proceso para los efectos de la cerveza, y así poder obtener datos de posibles efectos adversos en los individuos con la ingesta alcohólica, sin tener en cuenta estructuras anatómicas,etc. (Wu, 1998).
    • Un trabajo que enjuicia de una manera sensata los factores que afectan a la ingesta de alcohol, realizado por la División de Nutrición Humana y Epidemiología de la Universidad de Wageningen en Holanda (Feunekes, van´t Veer, van Staveren, Kok, 1999), considera las recomendaciones de ingesta basadas en estudios epidemiológicos, que a su vez se basan en encuestas. El problema radica en que las encuestas son de distintos tipos, y se ha visto que hay variaciones de hasta un 20% según una u otra, y además cuando se hacen específicamente sobre ingesta de cerveza, de vino o de licores, varía tambien un 20%. Los autores concluyen que las encuestas se deben realizar para darnos un dato fehaciente directamente sobre tipo de alcohol y no sobre este en general, pues los datos no son demasiado exactos.

    Riesgos laborales en la industria cervecera Volver arriba

    • Problemas que pueden tener en los ojos los trabajadores de la industria cervecera. Se trata de un trabajo del Instituto de Medicina del Trabajo e Higiene Industrial de la Universidad del Zulia, en Venezuela, en el cual se estudió la posible incidencia de patologías visuales de 143 trabajadores del área de embotellado de una industria cervecera frente a 143 trabajadores del área administrativa y se vio que los de planta embotelladora presentaban una gran frecuencia de antecedentes patológicos (conjuntivitis y cuerpos extraños), pequeños problemas de presión intraocular, pequeños valores de agudeza visual, mucho astismagtismo y en definitiva numerosas alteraciones en la vista que no se manifestaban en los trabajadores del otro área, el administrativo. Además, dentro del área los problemas eran mayores en embotellado que en la zona de lavado. El estudio sugiere influencias de riegos ocupacionales en el sistema visual con lo que habrá que extremar las precauciones (Corzo-Alvarez, Urribarri-Delgado, 1997)
    • El Hospital General Universitario de Viena, en su Departamento de Medicina Ocupacional, ha estudiado aspectos de posibles afecciones respiratorias e inmunológicas en trabajadores de industrias cerveceras (Godnic-Cvar y cols., 1999). La exposición a lúpulo, cebada y levaduras en las fábricas de cerveza puede dar lugar a alteraciones de los trabajadores, sobre todo en las posibles afecciones respiratorias e inmunológicas. Se ha hecho un estudio con 97 trabajadores expuestos y 76 no expuestos en una industria cervecera con un tiempo medio de trabajo 16 años y salvo algún caso de asma ocupacional, los resultados no fueron muy diferentes en este aspecto aunque el peligro es latente. Sí había más diferencias, test de alergia, en la piel al lúpulo, o a la cebada por parte de los expuestos, frente a los otros.
    • La hidroquinona, que es un compuesto químico que se utiliza en muchas industrias, aparece además en muchos productos naturales como son frutas, vegetales, granos, etc. aunque en estos casos en cantidades mucho menores, por lo que su posible presencia en la cerveza cuando se elabora es prácticamente nula , de ahí que sea un posible problema que puede aparecer en la industria química más que en la elaboración e ingestión de alimentos ya sean naturales o bien procesados. El trabajo es de la División de Riesgos Químicos de McLaren/Hart en Albany, Nueva York(DeCaprio, 1999).

    Trabajos sobre alcohol y salud subjetiva Volver arriba

    • Existen dos trabajos en Dinamarca y Finlandia que relacionan estos dos parámetros. En Dinamarca, el Centro Danés de Epidemiología Científica del Hospital Universitario de Copenhague, con un estudio de 4.113 hombres y 7.926 mujeres entre 18 y 100 años llega a la conclusión de que un moderado consumo de vino se relaciona con una percepción saludable de salud, mientras que no es así para cerveza y licores, la relación se desconoce, pero parece ser que esta entre los diferentes tipos de bebida y la morbimortalidad, aunque recordemos que en este país la ingesta de cerveza es elevada (Gronbaek y cols., 1999).
    • El estudio del Hospital de Adicciones de Haarajoki en Finlandia (Polkolainen, Vartiainen, 1999) habla de una mejor salud subjetiva entre personas que beben cantidades relativamente más bajas que entre las que beben mucho. Tambien aquí el vino supera en idea subjetiva de salud a las otras bebidas alcohólicas.

    Comportamiento frente al alcohol Volver arriba

    • El Departamento de Psicología de la Universidad de Gales habla del humor, del sexo masculino o femenino y de seguir el ejemplo, como factores que ayudan a beber a los individuos. Se realizó un cuestionario sobre deseo de beber, viéndose que en general no se desea beber en demasía y es el ambiente el que lleva a tomar grandes cantidades, aunque en hombres dentro del estudio se observa que cuando beben cervezas bajas en alcohol el ansia por beber aumenta, cosa que no sucede en mujeres (Willner, Field, Pitts, Reeve, 1998).
    • Citar dentro de este apartado el efecto de los resultados primordiales tanto positivos como negativos sobre las respuestas a la bebida, realizado en el Departamento de Psicología de la Universidad de Georgia (Carter, McNair, Corbin, Black, 1998). Se realizó la investigación sobre 64 hombres y mujeres dando tres resultados primordiales, positivo, negativo y neutro. Se les preguntó sobre una serie de cuestiones y entre otras se les hizo un test con respecto al gusto sobre la cerveza, observándose que por ejemplo la relación de beber cerveza frente a la ganancia de peso era positiva, y con los resultados se pretende llegar a modelos cognitivos de uso del alcohol.
    • Tenemos un estudio sobre la relación entre los genotipos de la enzima ALDH2 (aldehido deshidrogenasa) con la elección del tipo de cerveza. Cuando hay un genotipo ALDH-2-1, las personas prefieren bebidas con mayor graduación alcohólica, mientras que si el genotipo es ALDH-2-2 prefieren bebidas con menor graduación puesto que posteriormente tienen una reacción aversiva después de beber (Ishibashl, Harada, Fujii, Taguchi, Ishii, 1999).
    • Los siguientes estudios son experimentales, en ratas, uno del Departamento de Psicologia Médica de la Universidad de Sidney, en el que se le daba a ratas cerveza durante 30 minutos para que bebieran voluntariamente y así durante 21 días. El último día se les negaba el acceso al lugar donde estaba la cerveza, y se notaba una sensación de frustración y un ansia por la cerveza a nivel de las estructuras del cerebro por no recibir la posibilidad de ingerirla (Topple, Hunt, McGregor, 1998).
    • El otro trabajo se refiere a los modelos de stress a temprana edad y bebida voluntaria, que puede llegar a justificar el hecho de que algunas personas empiecen a beber muy pronto. Se hicieron experimentos en los que a ratas recién nacidas se les separaba de la madre 15 minutos por día (1)o se les dejaba sin tocar por la madre en los días 1 a 7 de vida;(2) cuando llegaban al día 22 se les separaba por sexos y se les daba a la misma hora cada día cerveza, comida y agua. Los animales de 2 no tenían diferencias en cuanto a su comportamiento frente al alcohol pero los de 1 tenían grandes apetencias por el alcohol siendo mayor para los machos frente a la hembras. Es un modelo que puede servir para ver el comportamiento de los individuos frente al alcohol (Lancaster, 1998)

    Trabajos sobre alcohol y drogas Volver arriba

    • Hay dos trabajos sobre naltrexona, uno del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana que analiza los efectos de la naltrexona sobre bebedores excesivos (Davidson, Palfai, Bird, Swift, 1999), haciéndose un estudio sobre 51 bebedores excesivos jóvenes a los que se les dio 50 mg de naltrexona o placebo en dos ocasiones separadas. Después de la medicación se les permitió beber "ad libitum" cerveza, y se observó que cuando tomaban naltrexona bebían menos en general. Cuando no era así es porque faltaba un metabolito beta.naltrexol o no tenían historia familiar de bebedores. El problema principal eran los efectos adversos de la naltrexona como nauseas y dolor de cabeza.
    • Otro estudio sobre la naltrexona y el alcohol es el del Departamento de Psicología de la Universidad de Boston que habla de la influencia de la naltrexona sobre bebedores ocasionales. Tambien se hizo un estudio con bebedores de este estilo y con cerveza de baja graduación. Se les instó a beber cuando estaban con la naltrexona y no tuvieron problema para hacerlo, pero porque era esta cerveza, cuando era otro tipo de cerveza de mayor graduación existía un cierto rechazo,lo que da pie a pensar que hay un refuerzo positivo con naltrexona frente a la bebida(Palfai, Davidson, Swift, 1999).
    • Un estudio experimental habla sobre el consumo de cerveza en ratas y la influencia del contenido en alcohol, privación de comida y cocaína está realizado en el Departamento de Psicología de la Universidad de Sidney(McGregor, Saharov, Hunt, Topple, 1999).En el experimento se examinan varios aspectos, primero se les daba a las ratas libre acceso a cerveza o a soluciones de etanol. Bebían grandes cantidades de cerveza suave, o cerveza más fuerte pero poco etanol diluido. El segundo día se pudo observar una resaca de la cerveza fuerte por lo que normalmente no tomaban de esa. Así se fue haciendo el experimento quitándoles la comida, dándoles sacarosa y luego cocaína. Al final se concluyó que las ratas consumen con avidez cerveza, pero este consumo está mediado más por las características nutritivas y palatables de la cerveza que por los efectos psicoactivos del alcohol.
    • Tambien en ratas tenemos un trabajo del Departamento de Psicología de la Universidad de Sidney en que habla de los efectos de la ritanserina, de la naloxona y de Sr14176 que es un antagonista del cannabinoide CB1, como la naloxona lo es del receptor opioide, referido a la motivación de las ratas por la cerveza. Las tres drogas causan una reducción de la dosis de dependencia, pero se observa que el SR14176 y la naloxona afectan más a la motivación de beber alcohol y pueden quizás ser utilizadas potencialmente en tratamientos alcohólicos (Gallate, McGregor, 1999).
    • Tambien sobre este tema tenemos en el mismo Departamento(Gallate, Saharov, Mallet, McGregor, 1999) un estudio sobre un receptor agonista de del cannabinoide CB1 y sus efectos en ratas de laboratorio, realizado como siempre con cerveza y distintos experimentos. El resultado es que los cannabinoides modulan la motivación por la cerveza por ambas vías, por receptores propios y por receptores de opioides, de ahí el sentido del trabajo anterior de probar con antagonistas sobre ambos tipos de receptores.

    Trabajos sobre alcohol y visión Volver arriba

    • Tenemos dos estudios directamente relacionados con maculopatías y alcohol, uno del Departamento de Oftalmología y Ciencias Visuales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin que evalúa el consumo de alcohol como un factor de riesgo para la maculopatía relacionada con la edad(Moss, Klein, Klein, Jensen, Meuer, 1998) y ve que los hombres que beben 78 gramos de alcohol por semana tienen una mayor probabilidad de poseer en cinco años una maculopatía de este tipo que los que no beben, pero de todas formas es poco significativo el resultado. En conjunto no parece que sea un factor de riesgo importante el alcohol para esta patología. Sobre el mismo tema hay un trabajo del Departamento de Medicina Interna del Hospital Howard en Georgia, que habla del consumo moderado de vino con extraños desarrollos de maculopatías asociadas a la edad. Con una muestra de 3072 adultos entre 45 y 74 años. El resultado general es similar al trabajo anterior, pero se observa en personas que beben cantidades moderadas de vino que hay enlentecimiento y menor significación de maculopatías. De cualquier forma el tema se debe seguir investigando para poder concretar alguna relación entre ambos (Obisesan, Hirsch, Kosoko, Carlson,Parrott, 1998).
    • El efecto del consumo de etanol sobre la microcirculación de la cabeza del nervio óptico en fase aguda ha sido estudiado por el Departamento de Oftalmología del College de Medicina de Osaka (Kojima, Sugiyama, Kojima, Azuma, Ito, 1999) apareciendo que el consumo de etanol puede incrementar el flujo sanguíneo en la cabeza del nervio óptico en la fase aguda a través de bajar la resistencia en las venas inducida por el acetaldehido, un metabolito del etanol. La experiencia se realizó con 11 voluntarios después de beber una botella de cerveza de 633 ml. Así podemos tener información sobre la velocidad de flujo en la sangre, presión intraocular, etc.

    Trabajos sobre antioxidantesVolver arriba

    • Hay un estudio del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Heriot de Edimburgo (Colin, 1999) que relata la formación y función de las furanonas que son unos compuestos, en general poco estudiados, y que estan presentes en algunos alimentos como las fresas, la piña, tomate, etc. Y que tambien pueden aparecer en los procesos de fermentación de la salsa de soja y de la elaboración de la cerveza que tienen una actividad desde el punto de vista antioxidante, según dice el estudio parecido al de la vitamina C. El trabajo abre una posible vía de futura acción de algunos alimentos que puede ser altamente interesante.
    • Otro trabajo que tambien habla de sustancias antioxidantes que aparecen en la cerveza es el del Centro de Investigación en Antioxidantes del King´s College de Londres (Bourne, Paganga, Baxter, Hughes, Rice-Evans, 2000) que habla sobre los flavonoides , sus importantes acciones y su aparición en algunas bebidas, particularmente te y vino tinto, pero lo que no está tan investigado es la acción del ácido ferúlico y su biodisponibilidad como antioxidante que se sugiere a partir de este trabajo como altamente interesante y este ácido aparece en tomate y en cervezas de baja graduación alcohólica donde se ha estudiado su farmacocinética de excreción por orina y da resultados cuantitativamente importantes.
    • Otro trabajo que habla de la dieta y capacidad antioxidante en los humanos (Ghiselli, Serafini, 1998) hace una referencia extensa a los compuestos con capacidad antioxidante que existen en la dieta y se detiene en las bebidas hablando de té , vino y cerveza como bebidas ricas en polifenoles y capaces de dar una capacidad al menos "in vitro" grande y que se puede investigar para el cuerpo humano.
    • Un estudio del Departamento de Toxicología Molecular de la Universidad del Estado de Oregon habla sobre la inhibición "in vitro" de las enzimas del P450 por flavonoides del lúpulo (Henderson, Miranda, Stevens, Deinzer, Buhler, 2000), que además también se encuentra en la cerveza, y recordemos que el citocromo P450 es activador de los carcinógenos, con lo cual pueden tener alguna acción interesante que debe seguir investigándose, sobretodo "in vivo".
    • Un trabajo sobre las chalconas y flavanonas como inductoras de quinona reductasa en hepatomas, se ha realizado en ratones por el Departamento de Toxicología Molecular de la Universidad de Oregon (Miranda CL y cols. 2000), con el objetivo de ver si estos compuestos que aparecen en el lúpulo de la cerveza eran inductores de la quinona reductasas observandose que efectivamente sí lo eran frente a los mismos compuestos sintéticos que no tenían dicha actividad, por lo que pueden tener alguna acción preventiva en este tipo de cánceres.