Revisión narrativa (III)

         

      * Otros bloques temáticos :

       

    1. Consumo de cerveza y otros tipos de alcohol
    2.  

    3. Distintos aspectos de la salud en relación con la ingesta de cerveza y otros tipos de alcohol
    4.  

    5. Enfermedad cardiovascular, ingesta de cerveza y otros tipos de alcohol
 

3. Cáncer, ingesta de cerveza y de otros tipos de alcohol

Trabajos relacionados con alcohol y cáncer de prostata Volver arriba

  • Existen tres trabajos relacionados con el tema. Uno de ellos habla de un estudio prospectivo de cohorte del consumo de bebidas alcohólicas en relación con la incidencia de cáncer de próstata, realizado por el Departamento de Epidemiología de la Universidad de Maastrich, en Holanda (Schuurman AG, Goldbohm RA, Van der Brandt PA, 1999) y que se hizo desde 1986 con 58279 hombres de 55 a 69 años realizando un cuestionario de la dieta, del consumo de alcohol y otros factores de riesgo de la dieta. Después de 6,3 años de seguimiento, 680 casos de cáncer primario de próstata fueron recogidos para análisis, y se observó que no había relación entre cáncer e ingesta de cerveza y de licores. Parecía que había algo con vinos blancos, pero no con tintos, y esto es lo que se sugiere para poder continuar en sucesivos estudios.
  • Sobre el mismo tema hay otro trabajo realizado por el Departamento de Salud Pública de la U.niversidad de Toronto, que realizó un estudio en 3 áreas geográficas de Canadá con 617 casos, estudiando su dieta y las bebidas alcohólicas que tomaban. La relación era muy pequeña en cerveza (la más pequeña), en licores y algo mayor en vino pero tampoco importante, aunque dejemos constancia de que los datos más halagüeños eran para la cerveza. El estudio también alcanzaba a café y cola que no tenían incidencia y a té que aparecía con altas cantidades como protector frente a este tipo de cáncer (Jain MG y cols. 1998)
  • Tenemos otro trabajo del Departamento de Epidemiología y Estadística de la Facultad de Medicina y el Centro Irlandés contra el Cáncer junto a la Universidad Case Western de Cleveland en que realizan un meta-análisis para combinar los riesgos relativos de consumo de alcohol para la aparición de cáncer de próstata. El meta-análisis de estudios fue publicado en julio de 1998 y como resultados más significativos tiene el no encontrar una asociación entre cáncer de próstata y consumo de alcohol, al menos de una forma clara (Dennis LK,2000)

Trabajos relacionados con cáncer y nutrición Volver arriba

  • Un estudio realmente atractivo es el de los patrones de consumo de alcohol a lo largo del tiempo en cohortes alemanas de estudios epidemiológicos, dentro del Programa Europeo de Investigaciones en Cáncer y Nutrición. Lo han realizado los Departamentos de Epidemiología de los Institutos Alemanes de Nutrición Humana de Postdam y el de Heidelberg. El trabajo describe el alcohol ingerido y los patrones de consumo por edad y sexo desde 1949 a 1998 con un cuestionario de 27.099 en Postdam y 25.499 en Heidelberg con cohortes de hombres de 40 a 64 años y de mujeres de 35-64. Se les preguntaba la ingesta a los 20, 30 y 40 años. Se observó que la ingesta era mayor en Heidelberg que en Postdam, teniendo la diferencia fundamental el consumo de vino que era mayor en uno que en el otro. En Postdam el consumo había aumentado desde 1949. Los hombres prefieren cerveza, las mujeres prefieren vino; en ambos casos el consumo masculino era tres veces el femenino. En Heidelberg, había un reciente decrecimiento del consumo entre mujeres de 30 a 40 años. Los datos dan unos valores que pueden ser altamente interesantes (Klipstein-Grobusch K y cols.,1999).
  • Otro trabajo nos habla del consumo de alcohol, tabaco y café y el riesgo de contraer cancer de páncreas, realizado por la Oficina del Cáncer del Centro de Control de Enfermedades de la Salud Canadiense, en Ottawa (Villeneuve PJ y cols,2000). Se investigó esta posible relación con encuestas realizadas en ocho provincias canadienses con 4813 controles y 583 casos de cancer. Los hombres con 35 o más cigarrillos incrementan las posibilidades frente a los no fumadores y las mujeres al menos con 23 cigarrillos. El café se observó que no tenía relación y el consumo total de cerveza, vino y licores tampoco daba resultados significativos

Trabajos relacionados con alcohol, poliaminas y compuestos nitrogenados y cáncer Volver arriba

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  • Un estudio del Centro de Investigaciones Bioquímicas y Biología Molecular de Valle de Hebrón, en Barcelona(Farriol M, Segovia T, Venereo Y, Orta X,1999) habla de la importancia de las poliaminas en el crecimiento de los individuos, diciendo que cuando no aparecen en cantidades suficientes, son sintetizadas por la flora bacteriana intestinal .Aparecen en frutas, vegetales y alimentos de origen animal como quesos, pescado, huevos y también en la cerveza. Como se necesitan en el crecimiento celular, se está estudiando limitar su ingesta o inhibir su biosíntesis para así poder evitar el crecimiento de células cancerosas
  • El Departamento de Alimentos de la Universidad Federal de Minas Gerais en Brasil (Gloria M BA, Izquierdo-Pulido M,1999) habla de los niveles y significado de aminas biógenas en las cervezas brasileñas. Estudian 91 muestras de cerveza por métodos cromatográficos y fluorometricos y ven que en conjunto las cantidades son similares para todas y dentro de los niveles en que no deben producir reacciones adversas, aunque comentan que las personas con tratamientos de inhibidores de la monoaminooxidasa deben tener cuidado con las tipos "stout".
  • El Centro de Investigaciones Alimentarias de Budapest (Halasz A, Barath A, Holzapfel WH,1999) tambien hace comentarios sobre el contenido de aminas biógenas en la cerveza en relación con la influencia que en dicho contenido tiene la cebada, el malteado y la elaboración. Lo más importante es la cantidad de histamina, que no tiene su origen en la cebada ni en la malta, y que cuando aparece en cantidades altas depende del almacenamiento que no haya sido lo higiénico que debería.
  • En la revista Mutat Res aparece un trabajo sobre compuestos N-nitrosos en la dieta (Lijisky W,1999) que se conoce su aparición en los alimentos desde hace casi cuarenta años, cuando estos son tratados con nitrito sódico y su posible hepatotoxicidad por la formación de nitrosaminas; aquí se citan las cervezas en las cuales aparecen nitrosaminas, cuenta el caso de alguna cerveza en Alemania en la que se han encontrado cantidades exageradas,de 70 microgramos/l pero en general da el dato de unas cantidades pequeñas de 5-10 microgramos/l aunque después comentaremos en otro apartado de nuestro estudio que estas son cantidades que ya no se encuentran habitualmente en las cervezas.

Trabajos relacionados con alcohol y cáncer del tracto digestivo Volver arriba

Cáncer de esófago y estómago

  • Con respecto al esófago, un trabajo del Registro de Tumores Digestivos de Calvados, en Francia, (Guignoux M, Launoy G, 1999), observa que hay un decrecimiento del cancer de esófago en hombres en los países desarrollados, incluso en Francia es distinta la prevalencia según sea el sur o el norte. También habla de los resultados de los últimos años en Norteamérica, donde este tipo de cancer esta teniendo una menor incidencia como en los países europeos. Los aperitivos anisados, los licores y la cerveza acarrean los mayores riesgos, así como el tabaco.
  • El Departamento de Cirugía del Hospital de la U.niversidad de Bristol habla de que el cancer de esófago de células escamosas es endémico en algunas partes de Africa y lo relaciona con la alimentación; realiza estudios comparativos e incidencia de cancer observando que las judías, calabaza y el tipo de patata que toman en esta zona, posee un inhibidor de las proteasa que puede facilitar el camino al desarrollo del cancer de esófago, siendo la elevada ingesta de cerveza un posible factor añadido.(Sammon AM,1998)
  • Otro caso es el polimorfismo genético que existe en la aldehido deshidrogenasa y su incidencia con el alcohol que puedan influir sobre la susceptibilidad en el cancer de esófago en alcohólicos, trabajo realizado por el Instituto Nacional de Alcoholismo en el Hospital Nacional de Kanagawa en Japón (Yokohama A y cols. 1999). Aquí se ha estudiado que la ALDH2 en alguna de sus formas se relaciona con el cancer, y recientemente se ha visto que la alcohol deshidrogenasa tambien contribuye con su polimorfismo a que pueda haber una incidencia mayor de cancer. Los estudios con 668 japoneses alcohólicos mayores de 40 años demuestran que se les debía dividir en grupos, los que tenían los genotipos ALDH2 y ADH2 tenían una mayor probabilidad de desarrollar cancer de esófago que los que no tenían esta combinación de genotipos.
  • El Departamento de Veteranos del Centro Médico de West Haven en Conneticcut ha realizado un estudio epidemiológico del cáncer de esófago y de estómago. El tipo de estudio es similar a los anteriores, viendo relación entre estos cánceres y la dieta, rica en vegetales o en grasas, si fuman o no, alcohol que se consume y tipo de él, etc. Los resultados hablan de la incidencia muy negativa del tabaco, de la incidencia positiva de un moderado consumo de vino, no aparece relación con la cerveza o los licores y si aparece asociado a episodios de obesidad en la edad adulta (Fynan Thomas M,1999).
  • En otro orden de ideas tenemos un trabajo sobre tabaco y consumo de alcohol como riesgos para el cancer de estomago realizado en el Registro Nacional del Cáncer de Montevideo, que realizó un estudio con 331 casos y 622 controles durante el periodo 92-96 y restringido a hombres. Como resultados, en los fumadores a partir de los 50 años el riesgo se multiplicaba por 2,2 pero el alcohol se multiplicaba por 2,4 cuando se unía al tabaco y otros factores negativos, como comer pocos vegetales, etc. El riesgo en el alcohol era superior para cerveza y licores (De Stefani, E y cols.1998).
  • En Méjico, el Instituto de Salud Pública de Cuernavaca relaciona el consumo de alcohol y cancer gástrico en un estudio con 220 casos de cancer y 752 controles a través de una encuesta dietaria con consumo de alcohol. Los resultados hablan de una relación directa con el consumo de vino, además incrementándose según aumentaba el consumo de una manera importante, sin embargo no había relación con cerveza y licores, por lo que de cualquier forma se le insta a la población a que modere su consumo y lo haga de forma más responsable (López-Carrillo L y cols 1998)

Cáncer tracto digestivo superior

  • En mujeres hay un registro sobre alcohol y cancer de tracto digestivo superior realizado en el Departamento de Otorrinolaringología del Hospital de Ulm, que se ha realizado porque en Alemania mueren cada año 2000 mujeres por cancer de faringe, laringe o cavidad bucal, y se ha pensado que tabaco y alcohol están entre los posibles riesgos. El estudio es con 62 mujeres con cancer y 248 como controles. Las bebidas más usuales son cerveza y licores en todos los casos y el resultado es que incluso un moderado consumo, de 10 a 20 gramos de alcohol por día puede incrementar el cancer de este tipo en la mujer (Maier H y cols, 1999).
  • Tambien en este orden de ideas, tenemos el estudio de cohorte de efectos de la ingesta alcohólica con cancer de tracto digestivo superior realizado por el Instituto de Medicina Preventiva de Copenhague que ha hecho un seguimiento entre 2 y 19 años de cancer de tracto digestivo en 15117 hombres y 13063 mujeres de 20 a 98 años, con unos resultados finales que nos hablan de un moderado consumo de vino que no afecta para el riesgo de cancer pero sin embargo el moderado consumo de cerveza y licores si son considerados como factores de riesgo (Gronbaek M y cols.,1998)
  • El Departamento de Otorrinolaringología del Hospital de la Universidad Ulleval de Oslo ha realizado un estudio del control dietario y de supervivencia en tumores epiteliales del tracto digestivo superior, con 84 pacientes y 89 controles, viendo que los pacientes tienen en general un status social bajo, una alta ingesta de alcohol y los que además fuman poseen la mayor morbilidad. En conclusión: cervezas fuertes, licores, consumo de leche y grasas, fumar y bajo status social tienen un impacto negativo sobre la supervivencia y este tipo de enfermedad. Mientras que la albúmina sérica, el hierro y el magnesio estén bajos en sangre, la incidencia tambien es alta para tener este tipo de cancer. Vitamina C y beta-carotenos tienen, lógicamente, el efecto contrario (Freng A y cols.,1998).

Cáncer de boca

  • Uno de los que tratamos es el de los hábitos de esnifar rape, fumar y beber alcohol en relación con el cáncer de boca en un estudio de casos-controles en Suecia, elaborado por el Departamento de Oncología del Hospital Universitario de Umea. Hay que tener en cuenta que el esnifar rape es una costumbre habitual en Suecia. Se realizó el estudio con 410 casos y los mismos controles entre 1980-89. Los resultados fueron que hay relación entre cerveza y licores con el cancer de boca, seguido de alguna relación con el tabaco, y sin embargo el esnifar rape no parecía tener ninguna influencia(Schildt EB y cols. 1998)
Cáncer de cabeza y cuello Volver arriba

  • La Clínica de Odontología de la. Universidad de Regensburg en Alemania, habla sobre la necesidad de terapia de retirada de alcohol y tabaco en pacientes que tengan cancer en el área de cabeza y cuello, para ello se ha realizado un estudio en este tipo de enfermos, 105, y observar si fuman y beben y los efectos que puede tener sobre su cancer. Se ha visto que de los que bebían regularmente, se han retirado un buen número, no así de los alcohólicos. Son más interesantes los resultados de los fumadores, donde después de la terapia lo dejaron más de la mitad. Como conclusión decir que retirarse del tabaco y beber muy moderadamente nos puede ayudar a evitar la aparición de tumores secundarios (Dammer R y cols.1998).

Trabajos relacionados con alcohol y cáncer del aparato respiratorio Volver arriba

Cáncer de pulmón

  • Un estudio del Departamento de Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina de la USC y el Centro de Cáncer de Los Angeles habla del consumo de alcohol y el riesgo de contraer cancer de pulmón en la población del condado de Los Angeles. Esta realizado con 261 casos y 615 controles entre 1991 y 1994. Los resultados nos dicen que 1 o más bebidas por día de licor comparados con las 1 a 3 por mes de los ocasionales, unidos a tabaco, grasas saturadas y otras bebidas multiplica por 1,87 la posibilidad de contraer este cancer. Las asociaciones sólo con alcohol no están claras, hay algún dato en vino y cerveza y solamente como hemos dicho antes el licor de alta graduación es el que tiene las mayores influencias. No hay datos concluyentes, ya que no sólo entra en juego el alcohol en estas consideraciones (Carpenter CL, Morgensten H, London SJ,1998).
  • El Centro Epidemiológico del Instituto de Medicina Preventiva de Copenhague hace un estudio al hilo del anterior sobre la influencia y tipo de alcohol en el cancer de pulmón, estudiando en 28160 hombres y mujeres entre 1964-1992 en Dinamarca. Después de ajustar edad, sexo, tabaco y educación se observa que tomar de 1 a 20 bebidas por semana no esta asociado a este cancer; de 21 a 41 bebidas y más incrementa 1,23 el riesgo para hombres, para mujeres 1,57. Pero el tipo de bebida tambien tiene que ver, de 1 -13 vasos de vino por semana multiplica por 0,78 y 0,44 para mujeres frente a los abstemios. Para cerveza los valores son de 1,09 y 1,36 respectivamente y para licores de 1,21 y 1,46. En definitiva, resultados no demasiado importantes desde el punto de vista negativo para cerveza y licores y positivos para el vino (Prescott E y cols.,1999).
  • En Finlandia, la Unidad de Prevención del Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer ha evaluado la asociación entre cancer de pulmón y alcohol dentro del estudio sobre alfa-tocoferol y beta-caroteno, observando que no hay una relación directa entre alcohol y este cancer, ni considerando las bebidas de una forma específica. Sólo parece que hay una ligera relación entre el alcohol y el cancer de pulmón y los fumadores de menos de un paquete por día pero no es significativo (Woodson K y cols.,1999)

Cáncer nasofaríngeo

  • El Departamento de Salud Comunitaria de la Universidad de Illinois ha realizado un estudio sobre cancer nasofaríngeo en chinos y malayos, hablando de pescado en salazón y otras exposiciones alimentarias (Armstrong RW y cols. 1998) Con 282 casos de cancer nasofaringeo y un número igual de controles dentro de la población china de Selangor en Malasia se ha realizado una encuesta dietaria de 55 ítems y se han visto los resultados que nos dicen que el pescado en salazón, huevos, hígado de cerdo y ternera y cerveza son factores de exposición al cancer, mientras que la col, naranjas, mandarinas y gambas son factores que no son de riesgo y tienen características preventivas.

Trabajos relacionados con cancer de mama y alcohol Volver arriba

  • Empecemos por una revisión que del estudio Framingham han realizado en el Departamento de Medicina de la Universidad de Boston sobre consumo de alcohol y cancer de mama. De 2764 mujeres seguidas durante 40 años y 2284 seguidas durante 24 años del 1971 al 1993 aparecieron 221 y 66 casos de cancer de mama respectivamente. Con las dos cohortes combinadas los datos sobre cerveza, vino y licores no daban resultados que fueran importantes en este caso. No se estudiaron cada tipo de alcohol por separado, y se concluye diciendo que el consumo moderado no afecta a este tipo de cancer (Zhang Y y cols.,1999)
  • El Departamento de Medicina del Hospital Universitario Worcester en Massachusetts, habla del efecto de la dieta sobre la recurrencia y mortalidad del cancer de mama, en un estudio realizado con 472 mujeres diagnosticadas de cancer de mama entre 1982-84. El peso se había incrementado en un 9% de media, pero los mayores peligros empezaban a partir de un 12% de incremento y el consumo de carnes rojas, hígado y bacon, y como bebida aparecía la cerveza que era la más consumida. En resumen, la dieta parece que no había sido la adecuada para tenerla como un factor protector en estos casos (Hebert JR,Hurley TG y Ma Y, 1998)
  • En Italia se ha hecho un estudio multicentrico por el Instituto de Estadística y Biometria de la Universidad de Milán con 2.569 casos y 2.588 controles entre 1991-1994 sobre lo mismo, alcohol y cancer de mama. En una población femenina que en conjunto bebe cantidades importantes de alcohol se observa que hay una moderada relación entre cancer de mama y alcohol, los estudios están realizados sobre cerveza, vino y licores como grappa, digestivos y otros (Ferraroni M y cols.,1998).
  • También hay un trabajo sobre el efecto de las cervezas de mesa y bebidas sin alcohol sobre la respuesta insulínica en adolescentes y las bebidas hidrocarbonadas en jóvenes realizado por la Organización Europea de Prevención del Cáncer (Janssens JP y cols.,1999), que habla del cancer de mama y su susceptibilidad en las etapas del desarrollo teniendo un importante protagonismo las hormonas esteroideas sexuales, en las que juega un importante papel la insulina. Se ha hecho un estudio con 11 adolescentes de 13 a 17 años en los que se ha estudiado los niveles de insulina sanguínea y los factores endocrinológicos antropométricos, y su relación con el tipo de bebida que fundamentalmente consumían. Los resultados encuentran un circulo vicioso entre incremento de BMI por estas bebidas, mayor respuesta insulínica y en consecuencia una posible predisposición a que en un futuro aparezcan problemas de cancer de mama. La cerveza de mesa, una bebida con azúcares fermentados, no daba la respuesta tan grande que aparece en las otras bebidas sobre el metabolismo de los carbohidratos
  • Un estudio de los efectos antiproliferativos de los flavonoides sobre el cancer de células en línea se ha realizado en el Departamento de Toxicología Experimental de la Universidad de Oregón (Miranda CL y cols.,1999) llegándose a la conclusión de que los flavonoides del lúpulo son potencialmente quimiopreventivos en los cánceres de mama y ovario, sin embargo en concentraciones altas se convierten en citotóxicos

Trabajos relacionados con alcohol y cancer de tracto urinario Volver arriba

  • Vamos a separarlos en dos bloques, uno de ellos las relaciones que aparecen en este tipo de cancer con la ocratoxina A que es una micotoxina, que aparece como contaminante de una gran variedad de alimentos y de comida para el ganado, así como en bebidas como cerveza, café y vino. El problema es que metabolizarla tiene a veces como efecto colateral en su eliminación que posea efectos cancerígenos sobre el tracto urinario.
  • Hay un estudio del Departamento de Toxicología de la Universidad de Burdeos que habla del efecto preventivo del aspartamo sobre la toxicidad de la ocratoxina A y aunque los estudios son "in vitro" pueden tener altas expectativas para prevenir este problema (Creppy EE, Baudrimont I, Anne-Marie,1998). Otro trabajo, del Departamento de Nutrición de la Universidad de Montreal, sugiere en estudios experimentales en ratas que añadir colestiramina a la dieta reduce la nefrotoxicidad de la ocratoxina A disminuyéndola en plasma y consiguiendo una eliminación por vía fecal, con lo cual se reduce su circulación enterohepática y la eliminación a través de la orina (Kerkadi A y cols.,1998).
  • El Instituto Danés de Investigación en Alimentación y Nutrición de Soborg ha realizado unas inspecciones sobre pollos, cerdos, café, cervezas y legumbres y su posible contenido en ocratoxina A (Jorgensen K,1998). De un total de 286 muestras analizadas se vio que no existía o había cantidades insignificantes de esta toxina en los alimentos daneses.
  • Tambien sobre la ocratoxina A hay un trabajo de la revista Alimentaria que habla de presencia de esta micotoxina en cervezas españolas y de otros países europeos. En 37 de 38 cervezas españolas aparecía pero en niveles muy bajos y poco significativos y en todas las cervezas extranjeras, 42, tambien aparecía en pequeñas cantidades, sobre todo en las cervezas sin alcohol (Legarda TM, Burdaspal PA,1998).Por último sobre la ocratoxina A hay un artículo del Instituto de Fisiología Veterinaria de Kiel, en Alemania(Hoehler D,1998) que habla de la geografía mundial donde puede aparecer esta toxina y su incidencia. Comenta que la ingesta media en humanos en la unión europea es de 1 a 2 nanogramos por kg/día y la ingesta tolerable es de 16 nanogramos por kg/día, por lo que concluye diciendo que no estamos en situaciones preocupantes.
  • Ya en otro orden de ideas, pero en el mismo tipo de cancer el Instituto de Investigaciones Preventivas y Medicina Social de Bremen (Pohlabeln H y cols.,1999) cita los factores no ocupacionales de riesgo para el cancer del tracto urinario bajo en Alemania, con 300 casos y el mismo número de controles. Se vieron los factores de riesgo y el primero, el tabaco con 2,8 en hombres y 5,33 en mujeres. Los consumos altos de café, vino y cerveza tambien eran factores de riesgo pero en unos parámetros más pequeños. Zanahorias, ensaladas y frutas eran los factores claramente preventivos que se encontraban.
  • El Instituto Urológico de Bristol ha realizado un estudio epidemiológico de cancer de vejiga en población urbana del sudoeste de Inglaterra (Probert JL y cols.,1998) con casos y controles y llega a similares conclusiones que los anteriores. Una influencia altamente negativa del tabaco sobre este tipo de cancer, no hay datos claros sobre alcohol y su relación, se deberían separar los tipos de alcohol y aunque la cerveza aparece porque es la bebida más ingerida y tambien se suele consumir acompañando al tabaco, no hay ningún resultado sobre el asunto.

Trabajos relacionados con alcohol y cancer colorrectal Volver arriba

  • El primer estudio que comentamos es el riesgo de cancer colorrectal y otros gastrointestinales por la exposición a nitratos, nitritos y compuestos N-nitrosos realizado por el Instituto de Salud Pública de Helsinki (Knekt P y cols.,1999)., en el que se comenta que los compuestos N-nitrosos son potentes agentes carcinógenos. La importancia de las nitrosaminas no está totalmente demostrada en el desarrollo del cancer; aquí se ha estudiado la ingesta de estos compuestos y su posible acción en una cohorte de 9985 adultos finlandeses, hombres y mujeres durante 24 años, se desarrollaron 189 cánceres gastrointestinales, y los resultados nos indican que la ingesta de ahumados y salazones fue significativa, 2,58 pero la ingesta de carne curada no lo fue para la relación con el cancer colorrectal. Tambien se buscaron otros tipos de cancer dándose algunas ideas sobre cabeza o cuello y tambien los posibles resultados con nitritos y nitratos. La conclusión es que parece ser que los compuestos N-nitrosos pueden inducir cancer colorrectal en los humanos.
  • Otro estudio prospectivo de la División de Epidemiología del Cáncer y Genética del Instituto Nacional de Bethesda (Hsing AW y cols.,1998) estudia los factores de riesgo con 17633 hombres de 35 años en adelante que cumplimentaron un cuestionario y a los 20 años aparecieron 120 cánceres de colon y 25 muertes por cancer rectal. Las conclusiones que sacan es que el cáncer de colon se incrementa con el tabaco, con la ingesta muy alta de cerveza y con el consumo de mucha carne roja, unido a un estilo de vida sedentario.
  • En el Instituto de Biología Celular de la U. Nacional de Córdoba en Argentina se ha relacionado alcohol, bebidas con metilxantinas y cancer colorrectal, llegando a la conclusión de que el vino, la bebida alcohólica más popular en Argentina,y la cerveza y licores tendrían alguna incidencia sobre este tipo de cancer, aunque no en cantidades que se puedan considerar altamente significativas. Para café, té o mate no había ninguna relación interesante (Muñoz SE y cols.,1998).
  • Por último, existe un estudio del Departamento de Asuntos para Veteranos del Centro Médico de San Antonio en Texas sobre la regulación del cáncer de colon a través de la intervención dietética. En ella lo que se habla es de un estudio que se esta realizando, basado en pruebas experimentales con animales de laboratorio en que se incrementa la ingesta de fibra dietética a través de ingerir suplementos de celulosa, y dado el efecto de esta sobre el intestino, parece que puede ser útil en la prevención de este tipo de cancer (Beer WH,1999)

Trabajos relacionados con alcohol y leucemia Volver arriba

  • Uno de los trabajos habla sobre tabaco, alcohol y dieta relacionados con el riesgo de linfoma no Hodgkin, a través de un caso control en Uruguay, hecho por el Registro Nacional del Cáncer del Instituto Nacional de Oncología. Después de controlar sexo, edad, educación, status urbano o rural y el hábito de beber mate, se llega a la conclusión de que comer carne roja tiene relación con un incremento de este tipo de linfoma, y además el hallazgo es similar en ambos sexos, y todavía más si la carne se salaba en vez de tomarla a la barbacoa. Otros factores que estan dentro de este riesgo es el tabaco negro, el mate y la cerveza (De Stefani E y cols.,1998).
  • La forma activa de la vitamina D3 inhibe la proliferación e induce la diferenciación de las células mielomonocíticas de la leucemia, pero su uso clínico es limitado por el problema de la hipercalcemia. Bien, pues en el Departamento de Quimioterapia del Centro de Investigaciones sobre el Cáncer Saitama, en Japón (Honma Y y cols.,1998) han descubierto que la humulona, una sustancia que da amargor a l a cerveza y que se encuentra en el lúpulo tiene acciones como las de la vitamina D y como es menos problemático para los huesos que esta, se piensa en dar un tratamiento combinado para este tratamiento, además de aparecer en la cerveza como tal bebida.

Cáncer de útero Volver arriba

  • La Unidad de Oncología Ginecológica del Centro Médico de la Universidad Ben Gurion en Israel ha estudiado el cancer de células cristalinas de cuello de útero que es un tumor raro y muy agresivo que se da en un 1 a 2% de los casos de cancer cervical, y que se ve que no tiene relación con la dieta ni con el alcohol (Piura B y cols.,1999).

Meningioma Volver arriba

  • Por último un estudio de casos-controles en el nordeste de China para los factores de riesgo de meningioma en adultos, realizado por el Departamento de Epidemiología de la Universidad de Harbin, en el que se estudiaron183 casos y 366 controles observándose que el riesgo al meningioma era mayor cuando había exposición al plomo, cadmio y radiaciones ionizantes en ambos sexos, y no había relación, al menos aparentemente, con el alcohol, en este caso concreto ni con cerveza ni con licor (Hu J y cols.,1999).